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Vikingos: Los Feroces del Norte

por MAURO
viernes, 21 de agosto del 2009 a las 01:21

Origen de los Vikingos

Se les llama Vikingos a la población de Escandinavia (Noruega, Suecia y Dinamarca principalmente) que aterrorizaron el territorio europeo alrededor del siglo VI al XI y quiere decir "Hombres del Norte". También se sostiene que viene le frase "Vik in", que significa "bahía adentro", refiriéndose así a sus desembarcos. Aventurados marineros y excepcionales guerreros, establecieron un régimen donde sólo su conversión al cristianismo podría detenerlos, ya que al cabo del tiempo terminaron siendo absorbidos por la cultura de las regiones que conquistaron. Los vikingos poseían veloces naves llamadas "Drakkars" que utilizaban para saquear los pueblos europeos de manera rápida y brutal, antes de que se organizara una resistencia seria. Con el tiempo sus saqueos se convirtieron en conquistas. Los Vikingos atravesaban velozmente el mar asolando las costas desde sus "drakkars" (llamadas así porque las proas y popas de sus naves estaban adornadas con cabezas de dragón). Los vikingos, que significa "hombres del norte", fueron la última de las tribus bárbaras llamadas germanas por los romanos que aterrorizó Europa. La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad. Por otra parte, además de buenos guerreros, los vikingos eran diestros artesanos, marineros, exploradores y comerciantes.

Pertenecían étnicamente a la familia de los pueblos germanos y su lengua y cultura eran germánicas, como las de todos los pueblos escandinavos. Los primeros monjes cristianos germanos asociaron a este pueblo con el nieto de Noé e hijo mayor de Jafet llamado Gomer (y su pueblo, los cimerios). Esta comunidad lingüística y cultural de toda el área escandinava ha de tenerse en cuenta a la hora de profundizar en el conocimiento del espíritu que llevaban estos pueblos.

Estos pueblos, al igual que los griegos, habitaban una geografía muy segmentada que —junto al clima y los animales carnívoros— hacía muy difícil la comunicación por tierra, lo que les obligó a navegar. El mar se convertiría en su principal medio de comunicación.

Pueden distinguirse tres grupos de vikingos:

  • Daneses: al principio tenían una organización militar muy fuerte, realizaron incursiones piratas rápidas, cuyo único fin era el botín. Era también el pueblo más numeroso de los tres. Habitaban en las penínsulas de Jutlandia y Escania, aparte de las islas que separan al mar Báltico del mar del Norte entre ambas penínsulas. Esto les daba una gran ventaja estratégica que les permitía dominar las rutas de comercio, al igual que Constantinopla.
    En Dinamarca se han hallado restos de fortificaciones, de fines del período de apogeo vikingo, donde podía concentrarse gran número de tropas. Las fortificaciones tienen forma circular y están divididas en cuatro cuadrantes, con edificios en cuadro en cada uno de ellos. Los recintos fortificados están concebidos con una precisión que atestigua gran sentido del sistema y del orden por parte de los jefes vikingos, y también que, en el séquito del rey danés, había gente con profundos conocimientos de geometría. Un ejemplo de este tipo de asentamientos es la antigua Haithabu.
  • Noruegos: empezaron surcando los mares y ríos con fines pacíficos, que posteriormente cambiarían por incursiones a mayor escala que las de los daneses, con fines de conquista. Se les conocía por ser muy buenos navegantes y fue también en Noruega donde se conservó mejor la tradición naval.
    Cabe señalar que los noruegos controlaron el mar del Norte, recorrieron el océano Atlántico y llegaron incluso a competir con la influencia árabe del mar Mediterráneo, surcando grandes ríos al igual que los suecos. Los noruegos colonizaron Islandia, Groenlandia y Vinlandia.
  • Suecos: realizaron grandes viajes a través de los mares entre los siglos VIII y XI. Recorrieron toda la Europa septentrional y meridional, fundando la nueva nación que hoy se conoce como Rusia. Se piensa que pueden haber llegado incluso a tierras budistas, pues entre algunos tesoros vikingos enterrados en Suecia se han encontrado una estatua de Buda y objetos del Lejano Oriente.

Expansión 

Mapa mostrando las zonas de asentamiento vikingas:      Siglo VIII      Siglo IX      Siglo X      Siglo XI      Área de influencia de las incursiones vikingas

Es un misterio por qué estos pueblos nórdicos se lanzaron a la expansión, en busca de tierras que conquistar o colonizar a partir del siglo VIII.

Una teoría bastante común sugiere que Escandinavia podría haber sufrido una etapa de superpoblación. La generalización de una agricultura mucho más eficiente en los tiempos precedentes habría permitido a la población dispararse, con la consiguiente presión demográfica por nuevas tierras. Esto, en un pueblo costero con una avanzada navegación, supondría una era de expansión a través de los mares. Aunque casi todas las explicaciones toman como base esta teoría, pues se hace difícil imaginar una extensión semejante sin una presión por nuevas tierras, generalmente se la considera como parte de una explicación mayor. La principal objeción a esta teoría es la falta de pruebas de tal aumento demográfico y la falta de argumentos para las incursiones y saqueos. Además, las tierras nórdicas, aunque duras, disponían y disponen de amplias zonas sin habitar que no parecen haber sido ocupadas.

Otra argumentación bastante usada es que los vikingos se aprovecharon de la debilidad de las regiones que atacaban y ocupaban. Así, la época de grandes ataques coincide con la fractura del Imperio Carolingio y la división británica.

Se considera también que el declive de las antiguas rutas comerciales puede haber sido un factor decisivo. Desde la caída del Imperio Romano en 476, los intercambios comerciales en Europa no hicieron más que disminuir, y la unidad política y de mercado se rompió. Así, los vikingos tuvieron una gran ocasión como comerciantes: cambiaban las pieles y esclavos de su tierra por plata y especias árabes, que usaban para comerciar y comprar armas a los francos, ocupando un puesto vacío de intermediarios.

Otro factor importante fue la destrucción del poder naval frisio por los francos, que dejó a los vikingos sin rivales en el Atlántico Occidental, dándoles la oportunidad de ocupar su antigua zona de influencia. A este hecho se suma también el avance en las mejoras técnicas navales de los vikingos. Por ejemplo, sus embarcaciones tenían poco calado, lo cual les permitía navegar por ríos poco profundos, adentrándose tierra adentro por vías fluviales. Construyeron barcos de unos 20-25 metros de eslora por 3-6 metros de manga, con una capacidad de entre 40 y 100 personas, pero siempre manteniendo una maniobrabilidad y ligereza que les daba ventaja en cualquier situación. Desarrollaron además la orientación astronómica.

Otra de las causas parece responder a un factor político. Según se cree, en los años precedentes a la expansión, en Escandinavia se sucedieron una serie movimientos de unificación. Las tribus o grupos que quedaban fuera de estos movimientos debían buscar nuevas zonas de asentamiento.

Sin embargo, estas últimas hipótesis explican más bien cómo pudieron extenderse, aunque no el porqué.

La Era Vikinga: el terror del norte  

Los contactos entre los países nórdicos y el resto de Europa venían de antiguo. Los hérulos, por ejemplo, fueron unos claros predecesores de los futuros vikingos, ya que también procedían de Escandinavia y efectuaron algunas expediciones de saqueo a lo largo de las costa atlántica de Europa a bordo de embarcaciones. Los hallazgos arqueológicos muestran que el comercio y la influencia datan de varios milenios adC. No obstante, los países escandinavos constituían un remoto rincón de poca importancia política y económica para el resto de Europa.

Sus ataques y su aparición en la escena política europea comenzaron con el saqueo del monasterio de Lindisfarne793. Los monasterios, que acumulaban amplias posesiones, alimentos y cobijo, son objetivo de sus siguientes ataques, que se producen con gran facilidad y rapidez (al fin y al cabo, los monjes no podían defenderse). En 794, son saqueados el monasterio de la isla escocesa de Iona, los monasterios de Jarrow y Monkwearmouth en la costa inglesa y el monasterio de Inishboffin en Irlanda. Dichos ataques se repetirían en los años siguientes, azotando la zona. No obstante, hay que tener en cuenta que la mayoría de fuentes de esa época fueron redactadas por los pueblos atacados, por lo que es posible que muchos de los datos estén exagerados. De hecho, los ataques fueron vistos en muchos casos como herejías por los monjes de los monasterios, ya que suponían un ataque directo a Dios. en

En 799, los vikingos se empiezan a aventurar lejos de esa zona y arriban por primera vez a la costa francesa en Bretaña. El estuario del Loira y las islas de la región fueron víctimas de las razias vikingas. En el 820, ya una flota de 13 navíos ataca por el Sena. En 834 se tienen noticias de sus primeros ataques a los Países Bajos.

En las Islas Británicas y el Canal de la Mancha, el paso del tiempo sólo incrementó el número de ataques, su fuerza y su alcance. En 840, se tiene constancia de su primer campamento invernal en Irlanda, donde, para protegerse de los daneses, los jefes locales se alían con los noruegos, que desde 853 pasan a controlar Irlanda. En 850, invernan también en Inglaterra, donde fundan en 866 un asentamiento permanente en York y conquistan una amplia porción del país. Al sur, también empeoran las cosas: en 845 se produce el primer ataque a París y en 847 a Burdeos.

La primera expedición vikinga al Mediterráneo data de 844, cuando queman Sevilla. En el 858, una expedición de más de 62 barcos saquea las costas del Levante ibérico y la Toscana italiana. A partir de esa época, comienzan a remontar ríos, siendo rechazados en 863 frente a Colonia, aunque obteniendo éxito en otras incursiones por Alemania y Francia. Al oeste, remontan el Volga por Rusia, apoderándose en 861 de Nóvgorod y en 863 de Kiev. En el 865, una primera expedición sin éxito trata de llegar a Constantinopla.

En 878, el rey de Wessex Alfredo I el Grande venga los múltiples saqueos de Inglaterra y logra derrotar a un ejército danés, garantizando la independencia de su tierra, aunque tiene que reconocer el dominio de éstos sobre la otra mitad de Inglaterra. La guerra no tardaría en reanudarse, pero desde entonces los vikingos llevan la peor parte. En 885 su ataque más afamado a París sólo se evita con el pago de un rescate y el permiso para saquear las tierras durante su camino de vuelta. Pero en 888, Alain de Bretaña logra derrotarlos también. El comienzo del siglo X en Europa Occidental marca el fin de sus grandes éxitos. En 911, se rechaza el último ataque a la desembocadura del Sena, y en 931 son expulsados de sus bases en el Loira. La década siguiente ve sus últimos ataques a Bretaña.

En Oriente su esplendor duraría más, y a lo largo del siglo X, varias expediciones tienen éxito en sus ataques por el Mar Negro y el Caspio. Los comienzos del siglo XI verían un último reaparecer cuando en 1014 se reinstaura el dominio vikingo de Inglaterra y con el vikingo Canuto. Este renacer se considera definitivamente terminado cuando el rey Harald III el Despiadado muere en la batalla del puente Stamford en 1066, durante conflictos dinásticos en Inglaterra.

La Era Vikinga termina en 1100 cuando Suecia se convierte al cristianismo. Ese mismo año acaban las incursiones vikingas.

Aun así, los descendientes de los vikingos lograron consolidarse en el ámbito europeo y fundaron el primer reino ruso en Kiev. Los normandos, vikingos asentados en Francia, salieron de Normandía y subieron a los tronos del reino de Jerusalén, Inglaterra, Sicilia, Nápoles y del Imperio Latino.

Las tácticas de los Vikingos

El modo de saqueo de los vikingos impulsa la construcción de castillos y favorece la descentralización política del feudalismo. Además los vikingos establecieron regímenes políticos y administrativos en los territorios conquistados. Algunos de ellos no sobrevivieron a la era de los vikingos, como los reinos de Dublín y York; pero Islandia sigue existiendo como Estado, la monarquía de Kiev sería la base del Imperio Ruso, y huellas del talento organizador de los jefes vikingos son claramente visibles hoy día en la Isla de Man y en Normandía. Se dice que el inicio del nombramiento de vikingos a los escandinavos tiene lugar con el saqueo del monasterio de Lindisfarne (793), siendo pronto seguido por ataques a otros monasterios, ya que los Vikingos tenían tradiciones paganas y creencias en los dioses nórdicos (Odín, Thor, Heimdall). Los anales y crónicas de los dos siglos siguientes están llenos de relatos aterradores. Los vikingos emplean un modo de saqueo parecido a la guerrilla, haciendo uso de sus veloces naves, llegan a las costas europeas de manera impredescible y atacan rápida y violentamente, tratando de conseguir el mayor botín, para retirarse tan rápido como llegaron, dando pie a que no se les pueda hacer una fuerte resistencias, dando lugar al desgaste. Las poblaciones de las costas de Alemania, Francia y Gran Bretaña vivían en el terror de ser presa de las incursiones de los vikingos. Pero con el tiempo se volvieron más audaces, llegando a ocupar y a asentarse en gran parte de Europa. La magnitud y frecuencia de las incursiones vikingas en Inglaterra, Francia y Alemania aumentó hasta el punto de convertirse en verdaderas invasiones, en las que se establecían asentamientos con miras a incursiones posteriores. El territorio de asentamiento vikingo del noroeste de Francia se denominó Normandía, que procede del término "hombres del norte" y dio el nombre de normandos a sus habitantes. Casco Vikingo. Los vikingos usaban lo impredescible de sus llegadas como medio para provocar un terror psicológico a las poblaciones que atacaban. Las conquistas de los Vikingos La ganadería, la agricultura y la pesca fueron la base de subsistencia de los habitantes de Escandinavia durante siglos. En los siglos VI y VII, se desarrolló el comercio a lo largo del Mar Báltico y con Rusia a través de sus grandes ríos. Repentinamente, a finales del siglo VIII los vikingos comenzaron sus agresivas incursiones sobre las costas de Europa. Las razones pueden ser diversas. La incursiones de los vikingos posiblemente se debieron al descubrimiento de la riqueza de los pueblos del sur por los comerciantes, aunado a la relativa debilidad de éstos y su ventaja como navegantes experimentados y veloces embarcaciones. A finales del siglo VIII, ya realizaban grandes incursiones a través de los ríos de Rusia, estableciendo fortificaciones defensivas. En el siglo IX gobernaban Kiev; y en el 907, una escuadra de 2.000 embarcaciones y 80.000 hombres de los vikingos atacó Constantinopla, aceptando el ventajoso acuerdo comercial que el emperador bizantino les ofreció a cambio de su retirada. La región de Escandinavia está formada principalmente por Noruega Suecia y Finlandia. Posteriormente los Vikingos conquistarían territorios en Inglaterra, Alemania, Francia y Rusia, para posteriormente ser asimilados por su cultura. Un gran ejército danés de los vikingos invadió Inglaterra en el 865, continuando a lo largo de dos siglos su expansión por la mayor parte de la isla. Canuto, quien gobernó simultáneamente Dinamarca y Noruega, fue uno de los últimos reyes vikingos de Inglaterra antes del año 1066. Una gran flota que atravesó el Sena con la intención de atacar París en el año 871 tuvo sitiada la ciudad durante dos años, hasta que se llegó a un beneficioso acuerdo económico para los vikingos. Este incluía un elevado pago en metálico y el permiso para saquear el oeste de Francia sin impedimento. A cambio del cese de las incursiones y de la conversión de los vikingos al cristianismo en el año 911, el rey de Francia dio el nombramiento de duque al jefe vikingo de Normandía. Del ducado de Normandía, surgieron varios famosos guerreros vikingos. Entre ellos se encuentran: Guillermo I, que conquistó Inglaterra en el 1066; Robert Guiscard y su parentela, que le arrebataron Sicilia a los Árabes entre 1060 y 1091; Balduino I, rey del reino cruzado de Jerusalén. Los Vikingos y sus descendientes controlaron durante algún tiempo la mayor parte de la costa Báltica, gran parte del interior de Rusia, Normandía (Francia), Inglaterra, Sicilia, el sur de Italia y parte de Palestina. En el 825 descubrieron Islandia, donde se asentaron en el 875 (aunque ya estaba habitada por monjes irlandeses). Los Vikingos, al mando de Erik el Rojo, colonizaron Groenlandia en el 985 y se dice que su hijo Leif Erikson llegó al nuevo mundo y exploraron parte de Norteamérica 500 años antes que Colón. El fin de los Vikingos Las incursiones de los vikingos cesaron a finales del siglo X. Dinamarca, Suecia y Noruega se habían convertido en reinos, y los reyes dedicaron la mayor parte de sus energías al gobierno de sus dominios. Con la expansión del Cristianismo, los antiguos valores guerreros de los vikingos se debilitaron hasta desaparecer. Las culturas que habían conquistado los absorbieron; y así los ocupantes y conquistadores de Inglaterra se volvieron ingleses, los normandos franceses, y los varegos rusos. Los vikingos adoraban principalmente a los dioses paganos de la mitología nórdica, de los cuáles Odín era el más importante. Seguido de otros como Thor y Heimdall. La era de los vikingos se cree que se extinguió con el último reducto hostil que representaba el rey Harald III el despiadado (Hardrada), el cual murió en acción en la batalla por intentar tomar posesión del territorio de Inglaterra en la batalla de Stamford Bridge en el año 1066. Aún así los descendientes de los vikingos, lograron consolidarse en el ámbito europeo y construyeron el primer reino ruso en Kiev. Los normandos por su parte, salieron de normandia y subieron a los tronos del reino de Jerusalén, Inglaterra, Cecilia, Nápoles, y del Imperio Latino. Los vikingos dejaron de hacer incursiones a finales del siglo X, en parte debido a su conversión al cristianismo que implicó el abandono de sus pasadas creencias paganas y valores guerreros. Escandinavia se dividió en varios reinos y los nuevos gobernantes se concentraron en el gobierno de sus territorios. Las culturas que rodeaban los emplazamientos vikingos en Rusia, Francia y Gran Bretaña absorbieron a los vikingos. El desarrollo militar que generarían las batallas de los vikingos encontraría pronto uso en el oriente medio con el advenimiento de las cruzadas.

Expediciones

En sus expediciones ocuparon las islas al norte de Escocia. Colonizaron Islandia, que anteriormente había estado poblada por monjes irlandeses, y descubrieron también la desde entonces provincia danesa de Groenlandia.

Algunas teorías sostienen que los vikingos fueron los primeros europeos en llegar al Nuevo Mundo, que ellos denominaron Vinlandia según las sagas. Habrían arribado a la isla de Terranova, en la costa atlántica de Canadá, como lo prueba el asentamiento hallado en L'Anse aux Meadows.

Groenlandia  

Según cuentan las sagas islandesas, los vikingos de Islandia llegaron por primera vez a Groenlandia en el año 982. En aquel momento, la colonia consistía en dos asentamientos, con una población total de entre 3.000 y 5.000 habitantes, y al menos 400 granjas que pueden datar de esa época han sido identificadas en el sitio por los arqueólogos.

En el año 981, Erik el Rojo, que había sido desterrado de Islandia, emprendió un viaje de exploración hacia una tierra mencionada por marinos y poetas. En su drakkar de 32 metros de largo recorrió hacia el oeste unos 320 kilómetros hasta encontrar la costa este de Groenlandia, a la que no pudo acercarse debido a la banquisa. Las corrientes lo arrastraron hacia el cabo Farewell, al sur de la isla. Cuatro años más tarde, Erik el Rojo con 400 personas fundó dos colonias en la costa oeste que llegaron a tener 5000 y 1400 colonos respectivamente.

En su cúspide, la colonia vikinga en Groenlandia tuvo una diócesis en Gardar y exportaba marfil, cuerdas y productos agropecuarios. En 1261, la población aceptó el gobierno del rey de Noruega, aunque continuó aplicando sus leyes locales.

Vinlandia  

Asentamiento vikingo en L'Anse aux Meadows, Terranova.

Según cuentan las sagas islandesas (la «Saga de Erik el Rojo» y la «Saga de los groenlandeses», que son capítulos del Hauksbók del Libro de Flatey), los vikingos iniciaron la exploración al oeste de Groenlandia a los pocos años de establecerse los asentamientos en la isla. Bjarni Herjólfsson, un mercader que navegaba entre Islandia y Groenlandia, perdió el rumbo, llegando a un territorio mucho más al oeste. Herjólfsson describió el territorio a Leif Eriksson, quien exploró el área con mayor detalle y fundó un pequeño asentamiento, llamado Leifbundir.

Las sagas describen tres áreas separadas descubiertas durante esta exploración: Helluland, que significa ‘tierra de las piedras planas’; Markland, territorio cubierto por bosques (algo que claramente interesaba a los colonos de Groenlandia, región escasa de árboles); y Vinland o ‘tierra de las viñas’, que estaba algo más al sur de Markland. Fue en Vinland donde se estableció el asentamiento descrito en las sagas.

Sociedad y cultura 

 

Los vikingos fueron un pueblo marinero muy mitificado en los relatos medievales. Sin embargo, tenían una personalidad real que ya ha sido estudiada y se refleja en su ordenada sociedad.

Estructura social  

Campesinos y artesanos  

El núcleo de la sociedad estaba formado por campesinos y artesanos, los que constituían una clase media muy generalizada e instruida. Eran hombres libres y tenían señalados derechos, tales como:

  • Uso de las armas.
  • Privilegio de integrar la asamblea local (en su condición de propietarios de tierras).

La vida diaria de los campesinos está abundantemente descrita en algunas sagas, narraciones poéticas en prosa sobre los pueblos nórdicos, y no parece diferenciarse mucho de la vida que hacía el resto de los campesinosescandinavos. El elemento natural de la vida campesina era la granja. Éstas estaban organizadas en una estricta economía cerrada, de manera que cada una producía por sus habitantes todo lo necesario para la vida.

La clase guerrera: nobles y el rey 

Por encima de esta clase estaban los dirigentes guerreros del pueblo supeditada al rey. Los miembros de esta clase superior, elegidos por el pueblo, eran los que dirigían las campañas bélicas, de cuyo éxito dependía su posición.

Los comerciantes  

Los bienes de consumo que no provenían de la producción local, sobre todo los artículos de lujo, habían de ser adquiridos a los comerciantes, quienes constituían otra clase social (aunque no en pocas ocasiones eran también propietarios de tierras).

Los esclavos  

En su inmensa mayoría provenientes de las regiones saqueadas o individuos endeudados, o sus descendientes, tenían asignados los trabajos más duros, que no requerían ninguna especialización, sino sólo la fuerza física. Desde su nacimiento, los esclavos pertenecían a sus dueños. A diferencia de los siervos, no tenían ningún tipo de derechoservidumbre, siguiendo el ejemplo del feudalismo. legal y les estaba enteramente prohibido el uso de las armas. Caso especial son las mujeres raptadas para esposas o concubinas. Con el tiempo, en climas templados aptos para la agricultura, la esclavitud fue evolucionando hacia la

El papel de la mujer  

Las mujeres solían casarse en matrimonios acordados. La esposa era la jefa en el interior de la casa y a menudo se hacía cargo de la marcha de la granja cuando su marido y sus hijos estaban ausentes por motivos guerreros o comerciales.

Existía el derecho a divorcio y, en caso de que hubiera hijos de por medio, la mujer tenía derecho a quedarse con gran parte de las posesiones, quedando para el hombre su arma, su caballo y poco más.

Sin embargo, numerosas naves normandas eran comandadas y tripuladas en su totalidad por mujeres. Es el caso de Rusla de Noruega, hija del rey Rieg y hermana de Tesandus que fue desposeído de su trono por el rey Omund de Dinamarca. La muchacha primero armó un barco y con el tiempo se hizo con una flota entera, con la que atacó todas las naves danesas que pudo, para vengarse de la afrenta realizada a su hermano. En contra de lo que se podría pensar, fue Tesandus quien la capturó, tras el naufragio de su drakkar, y la sujetó por sus trenzas mientras sus hombres la mataban con los remos (el rey Omund había conseguido atraer bien al príncipe hacia su causa después de adoptarlo). 

El mar  

Imagen de un barco vikingo o drakkar.

Los diversos pueblos vikingos se encontraban interrelacionados a través del mar, que comunicaba los numerosos núcleos habitados sin unidad política. Las diferencias en sus costumbres y en las rutas marítimas elegidas se deben sobre todo a su posición geográfica y a sus peculiares características físicas.

Para surcar estos mares usaban dos tipos de barcos drakkars (dragones en nórdico) y knarr. Los knarres eran barcos veleros de casco corto y amplio, lentos pero de gran capacidad. El desarrollo de los drakkares, barcos largos y estrechos de fácil navegación y muy útiles para desembarco y transporte de tropas, sin igual en la Europa Medieval, fue uno de los motivos que impulsó su rápida expansión.

Los drakkars 

 
Drakkar en un tapiz de Bayeux.

Los drakkars eran embarcaciones largas, estrechas, livianas y con poco calado, con remos en casi toda la longitud del casco. Versiones posteriores incluían un único mástil con una vela rectangular que facilitaba el trabajo de los remeros, especialmente durante las largas travesías. En combate, la variabilidad del viento y la rudimentaria vela convertían a los remeros en el principal medio de propulsión de la nave.

Casi todos los drakkars eran construidos sin utilizar cuadernas, superponiendo planchas de madera; para tapar las juntas de unión entre las planchas se utilizaba musgo impregnado con brea. El reducido peso del drakkar y su poco calado hacían posible que navegara por aguas de sólo un metro de profundidad, lo que posibilitaba un rápido desembarco e incluso el transportar la embarcación por tierra.

Las guerras 

Durante la Era Vikinga, Escandinavia fue escenario de numerosas guerras. Sin embargo, éstas tenían un carácter más de rencillas entre los magnates locales por dominar a sus rivales que de verdaderas luchas entre naciones. Hasta la segunda mitad de la Era Vikinga no se puede hablar de verdaderos reyes locales, ni de estados definidos.

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Carlomagno y su imperio

por MAURO
martes, 21 de julio del 2009 a las 00:51

Carlos I el Grande, llamado Carlomagno, fue rey de los francos desde 768 hasta su muerte. Expandió los distintos reinos francos hasta transformarlos en un Imperio al que incorporó gran parte de Europa Occidental y Central. Conquistó Italia y fue coronado Imperator Augustus   por el Papa León III el 25 de diciembre de 800 en Roma. De este modo sucedía al Imperio Bizantino como protector de la cristiandad. Ante la indignación inicial de Constantinopla, en 812 se firmó un acuerdo entre los dos mandatarios, y de nuevo hubo dos emperadores en Europa, uno en Oriente y otro en Occidente.   Comúnmente se ha asociado su reinado con el renacimiento carolingio, un resurgimiento de la cultura y arte latinas a través del Imperio Carolingio y dirigido por la Iglesia Católica. Por medio de sus conquistas en el extranjero y sus reformas internas, Carlomagno sentó las bases de lo que sería Europa Occidental en la Edad Media. En las monarquías francesa, alemana y del Sacro Imperio Romano, se le nombra como Carlos I.

 

Carlomagno
(Carlos I el Grande)
Rey de los Francos, Rey de los Lombardos y Emperador de Occidente

Carlos I y sus alumnos.
Reinado 24 de diciembre de 800 - 28 de enero de 814
Coronación 24 de diciembre de 800. Coronado por el Papa León III en Roma
Nacimiento 2 de abril de 742
Fallecimiento 28 de enero de 814
Aquisgrán
Predecesor Pipino el Breve
Sucesor Ludovico Pío
   
   
Dinastía Carolingios
Padre Pipino el Breve
Madre Bertrada de Laon

Hijo del rey Pipino El Breve y de Bertrada de Laon, sucedió a su padre y correinó con su hermano, Carlomán I. Aunque las relaciones entre ambos se tornaron tensas, la repentina muerte de Carlomán evitó que estallara la guerra. Reforzó las amistosas relaciones que su padre había mantenido con el papado y se convirtió en su protector tras derrotar a los lombardos en Italia. Combatió a los sarracenos que amenazaban sus posesiones en la Península Ibérica y trató de apoderarse del territorio, mas tuvo que batirse en retirada a causa de un ataque de los sajones y perdió en el desfiladero de Roncesvalles a toda su retaguardia y a su sobrino, Roldán.   Luchó contra los pueblos eslavos, y tras una larga campaña logró someter a los sajones, obligándoles a convertirse al cristianismo e integrándoles a su reino; de este modo allanó el camino para el establecimiento de la Dinastía Sajona.

 

Contexto histórico  

Durante el siglo VI se produjo la cristianización de los francos, cuyo imperio, dirigido por los merovingios, se convirtió en el más poderoso entre los reinos resultantes de la caída del Imperio Romano de Occidente. Sin embargo, el declive de la dinastía se hizo evidente tras la Batalla de Tertry (687), y ningún soberano trató ya de remediar la situación (reyes holgazanes).   Finalmente todos los poderes gubernamentales se ejercerían a través de los oficiales mayores o del mayordomo - major domus.

Pipino de Heristal, mayordomo de Austrasia, terminó con el conflicto existente entre los diversos reyes francos y sus mayordomos con su victoria en Tertry, tras la que se convirtió en único gobernante de todo el reino franco. Era nieto de dos de las más importantes figuras del reino austrasiano: San Arnulf de Metz y Pipino de Landen. A su muerte, fue sucedido por su hijo ilegítimo Carlos, que sería conocido como Carlos Martel («El Martillo»); sin embargo, jamás adoptó el título de «rey». Martel fue sucedido por sus dos hijos: Carlomán y Pipino El Breve, padre de Carlomagno. A fin de frenar el separatismo presente en la periferia del reino, los hermanos emplazaron en el trono a Childerico III, último rey merovingio.

Tras la renuncia de Carlomán a su cargo, Pipino depuso a Childerico con la aprobación del Papa Zacarías, quien lo eligió y ungió rey de los francos en 751. En 754, Esteban II volvería a ungirle a él y a sus hijos, herederos de un reino que abarcaba la mayor parte de Europa Occidental y Central. Así fue como la dinastía merovingia fue sustituida por la carolingia, cuyo nombre deriva del padre de Pipino, Carlos Martel.

Bajo esta nueva dinastía el reino franco se extendió sobre la mayor parte de los territorios de Europa Occidental. La división administrativa efectiva durante esta época se corresponde con los modernos países de Francia y Alemania.   Francia, geográficamente situada en el centro de Europa, dio origen a una evolución en el terreno religioso, político y artístico que dejó su huella en toda Europa Occidental.

Aspectos personales 

Carlomagno (izquierda) y Pipino el Jorobado. Copia del siglo X del original de 830.

Fecha y lugar de nacimiento 

Generalmente se ha fijado su fecha de nacimiento en 742. Sin embargo, diversos factores han llevado a los expertos a reconsiderar esta fecha, ya que su nacimiento se calculó a partir del año de su muerte y en los Annales Petarienses figura otra fecha, el 1 de abril de 747, que coincidía con la Pascua. Esta coincidencia resultaba tan sospechosa que ha sido cuestionada en numerosas ocasiones. Los historiadores modernos defienden que esta fecha constituye una farsa destinada a encumbrar la figura del emperador, y sugieren que el emperador nació un año más tarde, en 748.

Actualmente es imposible conocer con certeza la fecha de su nacimiento. Las hipótesis más factibles son las del 1 de abril de 747, el 15 de abril de ese mismo año o el 1 de abril de 748. Carlomagno nació en Herstal, ciudad natal de su padre, de donde eran oriundas las dinastías carolingia y merovingia, y ubicada en las inmediaciones de la ciudad de Lieja (Bélgica). Cuando tenía 7 años, fue a vivir con su padre a Jupille, por lo que en casi todos los libros de historia dicha ciudad aparece como uno de sus posibles lugares de nacimiento. También se han barajado como tal otras ciudades, entre ellas Prüm, Düren, Gauting y Aquisgrán.

Idioma  

Su idioma materno ha sido objeto de intenso debate. Se presume que su madre hablaba un dialecto germánico común entre los francos de la época; no obstante, los lingüistas difieren en cuanto a la identidad y evolución del idioma. Incluso se ha llegado a afirmar que en el momento de su nacimiento (742/7) el franco antiguo se encontraba extinto. Se ha reconstruido la estructura sintáctica y ortográfica del franco antiguo a través de su evolución: el bajo fráncico, también conocido como holandés antiguo, y del que deriva el francés antiguo. El escaso conocimiento del franco antiguo que tienen los lingüistas corresponde a frases y palabras presentes en los códices de leyes de las principales tribus francas,    escritos en un latín que integra elementos germánicos.  

Su lugar de nacimiento no ha ayudado para determinar su idioma materno. Muchos historiadores han defendido que, al igual que su padre, nació en los alrededores de Lieja; otros afirman que lo hizo en Aquisgrán, ciudad ubicada a 50 km con respecto a la anterior. La cuestión se complica a consecuencia de que esta zona comprende una gran diversidad lingüística. Si se toma la Lieja del año 750, nos encontramos con una región en la que se habla bajo fráncico en el norte y el noroeste, galo-romance en el sur y suroeste, y dialectos del alto alemán en el este. Si se excluye el galo-romance, Carlos habría hablado el antiguo bajo fráncico o un dialecto alto alemán, probablemente con gran influencia franca.

Nombres de Carlomagno  

A consecuencia del número de idiomas hablados dentro del Imperio, y su expansión a escala europea, el nombre de Carlomagno ha sido preservado bajo abundantes formas en un gran número de diferentes lenguas. Su propio idioma ya no existe en sí, sino que evolucionó hasta convertirse en el idioma fráncico.

«Carlos», su nombre de nacimiento, deriva del de su abuelo, Carlos Martel; este nombre proviene a su vez de «Karl», lexema germánico que significa «hombre» u «hombre libre», y que está relacionado con el «Churl» inglés. Los nombres latinos «Carolus» o «Karolus» constituyen las primeras formas existentes de su nombre.

En diversos dialectos eslavos, el término «rey» corresponde a una derivación de su nombre eslavizado.

Retrato de Carlomagno, por Alberto Durero. Se pintó varios siglos tras su muerte; el escudo de armas situado encima de su cabeza muestra el águila alemana y la flor de lis francesa.

 

Aspecto físico  

Aunque no existe descripción alguna de Carlomagno contemporánea al monarca francés, su biógrafo Eginardo ofrece una detallada visión de su aspecto físico en su obra Vita Caroli Magni. En el artículo 22 del escrito afirma:

Fue de cuerpo ancho y robusto, de estatura eminente, sin exceder la justa medida, pues alcanzaba siete pies suyos; de cabeza redonda en la parte superior, ojos muy grandes y brillantes, nariz poco más que mediana, cabellera blanca y hermosa, rostro alegre y regocijado; de suerte que estando de pie como sentado realzaba su figura con gran autoridad y dignidad. Y aunque la cerviz era obesa y breve y el vientre algún tanto prominente, desaparecía todo ello ante la armonía y proporción de los demás miembros. Su andar era firme, y toda la actitud de su cuerpo, varonil; su voz tan clara, que no respondía a la figura corporal.  

El emperador carolingio era conocido entre sus coetáneos por ser un hombre rubio, alto, corpulento y de cuello excesivamente grueso. En su época, la tradicional técnica pictórica romana realista se había visto eclipsada por la costumbre de dibujar los retratos de personalidades rodeados de elementos icónicos. En su condición de monarca ideal debía ser representado de manera correspondiente. A su ascenso al trono se le presenta como la encarnación de Dios en la Tierra; los cuadros de esta época contienen un número considerable de iconos vinculantes a Cristo. Los retratos modernos   muestran a un hombre de recia complexión y larga melena rubia, a consecuencia de un error en la interpretación del escrito de su biógrafo; se ha traducido «canitie pulchra» o «hermoso cabello blanco» como melena rubia o dorada.

Vestimenta  

Parte del tesoro de Aquisgrán.

Carlomagno vestía la tradicional, discreta y ordinaria  vestimenta de la nación franca. Eginardo la describe así:

Vestía a la manera de los francos: camisa de lino y calzones de lo mismo, túnica con pasamanos de seda; envolvía sus piernas con polainas de tiras, y en invierno protegía hombros y pecho con pieles de foca y de marta.  

Gustaba de llevar una capa azulada, así como una espada, normalmente acabada en una empuñadura dorada o plateada. En los banquetes o recepciones de embajadores portaba imponentes tizonas enjoyadas. No obstante:

Los trajes extraños, por hermosos que fuesen, los desechaba, de modo que sólo una vez, a petición del pontífice Adriano, y otra a ruegos del papa León, se vistió la larga túnica y la clámide y usó el calzado a la usanza romana.  

En las festividades importantes portaba diadema y vestía ropajes bordados y enjoyados; en estas ocasiones su capa incluía una hebilla dorada. Sin embargo, Eginardo afirma que el monarca francés despreciaba la ropa ostentosa, vistiéndose comúnmente con arreglo al modo plebeyo.

Ascenso al poder  

Primeros años de vida  

Carlomagno fue el primogénito de Pipino el Breve (714 – 24 de septiembre de 768, rey desde 751) y su esposa Bertrada de Laon (720 – 12 de julio de 783), hija de Cariberto de Laon y Gisela de Laon. Entre sus hermanos más jóvenes, los registros sólo refieren a Carlomán, Gisela y a un niño llamado Pipino que falleció a corta edad. En ocasiones se ha afirmado que la semilegendaria Redburga, esposa del rey Egberto de Wessex, fue hermana de Carlomagno (o cuñada o sobrina), y las leyendas lo señalan como tío materno de Roldán a través de una dama llamada Bertha.

La mayor parte de lo que se conoce acerca de su vida procede de los escritos de su biógrafo Eginardo, quien escribió la Vita Caroli Magni (o Vita Karoli Magni), la Vida de Carlomagno. Eginardo afirma sobre los primeros años de vida de Carlos:

Sería disparatado, creo yo, escribir una sola palabra respecto al nacimiento y la infancia de Carlos, o incluso sobre sus primeros años, ya que nunca se escribió nada al respecto y no existe nadie con vida que pueda dar información de ello. En consecuencia, decidí pasar esto por alto y dedicarme de inmediato a su persona, sus obras y otros hechos de su vida que merecen ser relatados y divulgados, y me referiré primero a sus acciones locales y en el extranjero, luego sobre su persona y actividades, y por último acerca de su gobierno y muerte, sin omitir nada que merezca o sea necesario conocer.
Moneda con el grabado de Carlomagno y con la inscripción KAROLVS IMP AVG.

Tras la muerte de Pipino, y continuando con la tradición, se dividió el reino de los francos entre Carlomagno y Carlomán. Carlos tomó las regiones exteriores del reino, las cuales bordeaban el mar, es decir, Neustria, el oeste de Aquitania y el norte de Austrasia; mientras que a Carlomán le correspondió la región interior: el sur de Austrasia, Septimania, el este de Aquitania, Borgoña, Provenza y Suabia, territorios que limitaban con Italia.

Reinado compartido  

El 9 de octubre, inmediatamente después de celebrarse el funeral de su padre, ambos jóvenes se marcharon de Saint-Denis a fin de ser coronados reyes por los nobles y ungidos por los obispos. La investidura de Carlomagno tuvo lugar en Noyon, mientras que la de Carlomán lo fue en Soissons.

El primer acontecimiento importante producido durante el reinado conjunto de los hermanos fue el levantamiento de los aquitanos y gascones, en 769, en el territorio dividido entre ambos reyes. Años atrás, Pipino había sofocado la revuelta de Gaifier, Duque de Aquitania. Ahora, un hombre llamado Hunaldo (que según parece no se trata del duque Hunaldo) guió a los aquitanos hacia el norte, hasta Angulema. Carlomagno se reunió con Carlomán, pero este se negó a participar y regresó a Burgundia. Carlomagno se dispuso para la guerra y lideró un ejército hacia Burdeos, estableciendo un campamento en Fronsac. Hunold se vio obligado a huir a la corte de Lupo II, Duque de Gascuña. Lupo, temeroso de Carlomagno, entregó a Hunold a cambio de la paz y éste fue desterrado a un monasterio. Finalmente, los francos sometieron Aquitania por completo.

Los hermanos mantuvieron una relación tibia gracias a la mediación de su madre, Bertrada, pero en 770 Carlomagno firmó un tratado con el duque Tasilón III de Baviera y se casó con una princesa lombarda (a quien actualmente se conoce como Désirée), hija del rey Desiderio, con el fin de rodear a Carlomán con sus propios aliados. Pese a la oposición inicial del papa Esteban III a su matrimonio con la princesa lombarda, pronto éste tendría pocos motivos para temer una alianza entre francos y lombardos.

Apenas un año después de su matrimonio, Carlomagno repudió a Désirée y al poco tiempo volvió a casarse con una sueva de 13 años llamada Hildegarda. La repudiada Désirée regresó a la corte de su padre en Pavía. Encendida su furia, Desiderio se hubiese aliado gustosamente con Carlomán para derrotar a Carlos, pero Carlomán murió el 5 de diciembre de 771, antes de que estallara el conflicto. La esposa de Carlomán, Gerberga, huyó junto con sus hijos a la corte de Desiderio en busca de protección.

Campaña en Italia  

La conquista de Lombardía  

El año del nombramiento como Papa de Adriano I (772), éste demandó que le fuera reintegrado el control sobre ciertas ciudades constituyentes del antiguo Exarcado de Rávena, a cambio de un acuerdo respecto de la sucesión de Desiderio. No obstante, Desiderio tomó algunas ciudades papales e invadió Pentápolis en su camino hacia Roma. En otoño, Adriano envió una delegación ante Carlomagno, solicitándole que cumpliera las políticas de su padre, Pipino. A su vez, Desiderio envió su propia embajada negando lo que le imputaba el Papa. Ambas delegaciones se reunieron en Thionville, donde el monarca de los francos manifestó su apoyo al papado. A las demandas de Adriano se unieron las de su aliado; viéndose en esta tesitura, el duque toscano juró que jamás cedería. Carlomagno y su tío Bernardo cruzaron los Alpes en 773 y persiguieron a los lombardos hasta sitiarlos en Pavía. Eventualmente Carlos abandonó el sitio a fin de hacer frente al hijo de Desiderio, Adelgis, quien estaba levantando un ejército en Verona. Los francos persiguieron al joven príncipe hasta el litoral adriático. Desde allí Adelgis huyó hacia Constantinopla a fin de solicitar la ayuda de Constantino V Kopronymos, por entonces en guerra con Bulgaria.

El rey franco Carlomagno era un católico devoto que mantuvo una estrecha relación con el papado durante toda su vida. En 772, cuando el papa Adriano I fue amenazado por los invasores, el rey se dirigió velozmente a Roma para proporcionar su ayuda. En esta imagen puede verse al Papa solicitando la asistencia de Carlomagno durante un encuentro cerca de Roma.

El asedio de Pavía se prolongó hasta la primavera de 774, época en que Carlomagno hizo una visita al Papa en Roma (2 de abril); allí confirmó las cesiones de territorios que su padre había estipulado en su testamento.  Ciertas crónicas posteriores, de dudosa veracidad, afirman que amplió los mismos. Después de que Adriano le concediera el título de patricio regresó a Pavía, donde los lombardos se hallaban al borde de la derrota.

A cambio de sus vidas, los lombardos se rindieron y abrieron las puertas de la ciudad a comienzos de la estación estival. Se envió a Desiderio a la Abadía de Corbie; su hijo Adelgis murió en Constantinopla como un patricio. Tras haberse ceñido la Corona Férrea, los señores lombardos - a excepción de Arechis II, quien proclamó la independencia de los territorios bajo su control - rindieron un homenaje al nuevo monarca en Pavía. Al convertirse en nuevo Rey de Lombardía, Carlomagno se convertía también en el señor más poderoso de Italia. A su marcha dejó una poderosa guarnición en Pavía, a la que envió tropas de refuerzo cada año.

A pesar de su victoria, los territorios italianos continuaban inestables: en 776, se rebelaron los duques Rodgaudo de Friuli e Hildeprando de Spoleto. Carlomagno se trasladó apresuradamente desde Sajonia a Italia a fin de combatir a los sediciosos. Se enfrentó a Rodgaudo en una batalla que derivó en una victoria aplastante sobre los rebeldes y la muerte del propio duque. Viéndose derrotado, Hildeprando accedió a firmar un tratado de paz. Su co-conspirador, Arechis, no fue sometido y Adelgis, su candidato al trono, jamás abandonó Bizancio. El norte de Italia había sido pacificado.

Italia meridional  

En 787 Carlomagno dirigió su atención hacia Benevento, donde Arechis reinaba de forma independiente; tras asediar Salerno, el duque ofreció su vasallaje. Sin embargo, cuando murió en 792, Benevento volvió a proclamar su independencia bajo la égida de su hijo, Grimoaldo III. Aunque los ejércitos de Carlos y sus hijos le atacaron en repetidas ocasiones, al no regresar el monarca francés al Mezzogiorno, estos territorios no serían nunca sometidos.

Carlos y sus hijos  

Carlos, como era tradición entre los monarcas y mayordomos del pasado, comenzó a nombrar a sus hijos para que ocuparan los cargos de mayor importancia del reino durante el primer periodo de paz por el que atravesó su gobierno (780 – 782). Habiendo sido ungidos por el papado, hizo reyes a sus dos hijos más jóvenes (781): Carlomán, el mayor de ellos, tomó la Corona Férrea[18] y el nombre de «Pipino» al ser nombrado rey de Italia; y el más joven, Luis, fue nombrado rey de Aquitania. Carlos ordenó que ambos se criaran en el conocimiento de la costumbres de sus reinos, al tiempo que les otorgaba a sus regentes cierto control sobre dichos territorios. No obstante, aunque los dos jóvenes tuvieran la esperanza de heredar el reino algún día, el poder estuvo siempre en manos de su padre. Además, no toleró insubordinación alguna de parte de sus hijos: en 792 desterró a Pipino el Jorobado a consecuencia de una revuelta de la que era partícipe.

Al alcanzar la mayoría de edad, los hijos del monarca combatieron en su nombre durante el transcurso de numerosos conflictos. A Carlos le preocupaban especialmente los bretones, con los que compartía frontera y quienes se rebelaron contra él en al menos dos ocasiones (aunque fueron fácilmente subyugados), y también luchó intensamente contra los sajones. En 805 - 6 se internó en el Böhmerwald[19] a fin de hacer frente a los eslavos que habitaban dichos territorios;   tras una rápida campaña, les sometió hasta el punto de obligarles a rendirle homenaje. Tras ello los francos devastaron el Valle del Elba e impusieron tributo en la zona. Pipino se enfrentó a los ávaros, así como a los beneventani y a los eslavos del norte. Cuando finalmente surgió un conflicto con el Imperio Bizantino a consecuencia de su coronación imperial y de la rebelión de Venecia, la organización política interna era inmejorable. Luis se posicionó al frente de la Marca Hispánica y, al menos en una ocasión, se dirigió al sur de Italia a fin de enfrentarse al duque de Benevento. El hijo de Carlos tomaría Barcelona tras un importante asedio en 797.

La actitud de Carlomagno hacia sus hijas ha sido motivo de gran controversia; las mantuvo en casa junto a él y se negó a permitir que contrajeran matrimonio - probablemente a fin de evitar el establecimiento de subramas familiares que pudieran rebelarse contra la principal, como fue el caso de Tasilón III - aunque les permitió mantener relaciones extramaritales, llegando incluso a honrar a sus concubinos, y guardó gran aprecio por los hijos bastardos que engendraban. Al parecer nunca creyó las historias que circulaban en torno a su salvajismo. Tras la muerte de Carlomagno, su hijo Luis las desterró de la corte y las envió a conventos que su padre había elegido. Una de ellas, Bertha, mantuvo una relación, o quizá un matrimonio, con Angilberto, miembro de la corte de su padre.

Campaña en España  

La campaña de Roncesvalles  

Roldán jura fidelidad a Carlomagno. Ilustración perteneciente a un manuscrito del Cantar de Roldán.

Según el historiador musulmán Ibn al-Athir, la Dieta de Paderborn recibió en 777 a los representantes de los gobernantes musulmanes de Zaragoza, Gerona, Barcelona y Huesca, quienes habían acudido allí debido a que sus señores habían sido arrinconados en la Península Ibérica por Abderramán I, el emir de Córdoba. Estos gobernantes musulmanes o "sarracenos" ofrecieron homenaje al gran rey de los francos a cambio de su ayuda militar. Carlomagno, al ver la oportunidad de extender tanto la Cristiandad como su propio poder y creyendo que los sajones eran una nación subyugada, acordó dirigirse a España.

En 778, lideró el ejército de Neustria a través de los Pirineos Occidentales, mientras que los austrasios, lombardos y burgundios cruzaban los Pirineos Orientales. Los ejércitos se reunieron en Zaragoza y recibieron el homenaje de Sulayman al-Arabí y Kasmin ibn Yusuf, los gobernantes extranjeros. Sin embargo, Zaragoza no cayó con la rapidez que Carlomagno pensaba; incluso se encontró ante la batalla más difícil que enfrentara en toda su carrera y, temiendo una derrota, decidió retirarse y regresar a casa. Carlomagno no podía confiar en los musulmanes ni en los vascones, a quienes se había enfrentado durante su conquista de Pamplona, y estaba abandonando la península por el Paso de Roncesvalles cuando ocurrió uno de los eventos más famosos de todo su reinado: Los vascones cayeron sobre su retaguardia y carros de carga, destruyéndolos. La Batalla de Roncesvalles, más bien una escaramuza que una batalla, arrojó varios famosos muertos, entre los que se encontraban el senescal Eggihard, el conde del palacio Anselmo y el prefecto de la Marca de Bretaña, Roldán, posterior inspiración del Cantar de Roldán (Chanson de Roland), el famoso cantar de gesta francés.

La guerra contra Al-Andalus  

La conquista de Italia hizo que Carlomagno entrase en contacto con los sarracenos que, en esa época, controlaban el Mediterráneo y ocupaban arduamente a su hijo Pipino. Carlomagno conquistó Córcega y Cerdeña en fechas desconocidas, y las islas Baleares en 799. Dichas islas eran blancos frecuentes de ataques por parte de piratas sarracenos, mas el conde de Génova y Toscana (Bonifacio) los mantuvo a raya mediante el envío de una numerosa flota cuya operatividad se prolongó hasta el fin del reinado de Carlomagno. El rey llegó a tener contacto con la corte del califa en Bagdad: en 797 (o, posiblemente, 801), el califa de Bagdad, Harún al-Rashid, obsequió a Carlomagno con un elefante asiático llamado Abul-Abbas y un reloj.[21]

En Hispania, la lucha contra los musulmanes continuó sin disminuir en intensidad durante toda la segunda mitad del reinado de Carlomagno. En 785, los soldados de su hijo Luis, que se encontraba encargado de defender la frontera con España, conquistaron Gerona de forma permanente y extendieron el control franco al litoral catalán; dicho control se mantuvo durante el resto del gobierno de Carlomagno (e incluso siguió siendo nominalmente franco mucho tiempo después, hasta el Tratado de Corbeil en 1258). Los líderes musulmanes del noreste de la España Islámica se sublevaban continuamente contra las autoridades cordobesas y, a menudo, pedían la ayuda de los francos, cuya frontera continuó expandiéndose lentamente hasta 795, año en que Gerona, Cerdaña, Osona y Urgel fueron agrupadas en la nueva Marca Hispánica, dentro del antiguo ducado de Septimania.

En 797 Barcelona, la ciudad principal de la región, cayó ante los francos cuando Zeid, su gobernador, se rebeló contra Córdoba y, tras fracasar, la entregó a Carlomagno. Pese a que las autoridades omeyas consiguieron reconquistarla en 799, Luis marchó junto a todo su ejército, cruzó los Pirineos y asedió la ciudad durante dos años, pasando allí el invierno desde 800 a 801, hasta su rendición. Los francos continuaron arremetiendo contra el emir: en 809 ocuparon Tarragona y, en 811, Tortosa. Esta última conquista los llevó hasta la desembocadura del Ebro y les permitió el acceso a Valencia, lo que impulsó a que el emir Alhakén I reconociera sus conquistas en 812.

Campañas en el este de Europa  

Guerra contra los sajones  

Carlomagno estuvo involucrado en batallas constantes a lo largo de su reino, frecuentemente a la cabeza de sus escuadrones de élite o scara y con su legendaria espada, Joyeuse, en mano. Tras treinta años de guerra, logró conquistar Sajonia y procedió a convertirla al cristianismo, empleando la fuerza siempre que fuera necesario.

Los sajones fueron distribuidos en cuatro grupos, de acuerdo a sus regiones de pertenencia: Westfalia, que lindaba por el oeste con Austrasia y, más allá, Estfalia. En medio de estos dos reinos se encontraba el de Angria, y al norte de los anteriores Nordalbingia, en la base de la península de Jutlandia.

Durante su primera campaña, Carlomagno venció a los sajones en Paderborn y obligó a los habitantes de Angria a que, en 773, cortaran y entregaran un irminsul (un pilar de madera venerado por los sajones) que se encontraba cerca de Paderborn. La campaña fue interrumpida por su primera expedición a Italia en 774, con la rebelión aún activa. Cuando regresó al año siguiente (775), atravesó Westfalia y conquistó el fuerte sajón de Sigiburg. Luego, cruzó Angria, donde nuevamente derrotó a los sajones. Por último, en Estfalia, venció a un destacamento sajón y convirtió a su líder, Hessi, al cristianismo. En su camino de vuelta por Westfalia, estableció campamentos en Sigiburg y Eresburg, que hasta entonces habían sido importantes bastiones sajones. Toda Sajonia se hallaba bajo su dominio, a excepción de Nordalbingia; sin embargo, la resistencia sajona no había concluido.

Después de su campaña en Italia subyugando a los duques de Friuli y Spoleto (Rodgaudo e Hildeprando, respectivamente), Carlomagno regresó velozmente a Sajonia en 776, puesto que una revuelta había destruido su fortaleza en Eresburg. Una vez más, los sajones fueron aplastados, pero su líder más importante, el duque Widukind, consiguió escapar a Dinamarca, hogar de su esposa. Carlomagno construyó un nuevo campamento en Karlstadt y, en 777, llamó a una dieta nacional en Paderborn para completar la integración de Sajonia al reino franco. Siguiendo fielmente su política religiosa, hizo bautizar a un considerable número de sajones.

En el verano de 779, invadió nuevamente Sajonia y reconquistó Estfalia, Angria y Westfalia (perdidas en la rebelión del año anterior). En una dieta realizada cerca de Lippe, dividió el territorio en distintas misiones y asistió en persona a varios bautismos en masa (780). A continuación regresó a Italia y, por primera vez, no hubo una revuelta inmediata sajona. En 780 Carlomagno decretó la pena de muerte para aquellos sajones que no se bautizaran, no celebraran las fiestas cristianas y cremaran a sus muertos. Entre 780 y 782, Sajonia vivió un período de paz.

Carlomagno volvió a Sajonia nuevamente en 782. Estableció un código de leyes y designó varios condes, tanto sajones como francos. Las leyes eran severas en temas religiosos, y el politeísmo germano autóctono quedó en una condición sumamente precaria respecto del cristianismo, lo que despertó antiguos conflictos. Ese mismo año, Widukind regresó en otoño para liderar una nueva revuelta, la cual resultó en varios ataques contra la Iglesia. En respuesta, se cree que Carlomagno ordenó en Verden, Baja Sajonia, la decapitación de 4.500 sajones que habían sido capturados practicando su paganismo nativo luego de haberse convertido al Cristianismo. El hecho, conocido como la Masacre de Verden, desencadenó dos años de sangrientos conflictos (783-785). Durante esta guerra, el rey franco venció en las batallas de Lippspringe (782) y de Delmont (783) y finalmente consiguió someter a los frisones e incendiar una gran parte de su flota. La guerra concluyó cuando Widukind aceptó ser bautizado.

Tras este hecho, los sajones se mantuvieron en paz durante siete años, hasta que los habitantes de Westfalia volvieron a rebelarse en contra de sus conquistadores. Estfalia y Nordalbingia se unieron a ellos en 793, pero la sublevación no contó con el apoyo de toda la población y fue sofocada hacia 794. A continuación, se produjo una revuelta en Angria en 796, aunque fue aplacada rápidamente gracias a la presencia de los sajones cristianos, los eslavos y del mismísimo Carlomagno. El último intento independentista ocurrió en 804, más de treinta años después de la primera campaña de Carlomagno en Sajonia. En esta ocasión, la más turbulenta de todas, el pueblo de Nordalbingia se halló a sí mismo incapacitado para volver a conducir una nueva rebelión. Según Eginardo:

La guerra que había durado tantos años concluyó al fin cuando accedieron a los términos ofrecidos por el Rey; los cuales consistían en renunciar a sus costumbres religiosas nacionales y a la adoración de demonios, aceptar los sacramentos de la religión y de la fe cristiana, y unirse a los francos para conformar un único pueblo.

La resistencia pagana en Sajonia había finalizado.

Sometimiento de Baviera  

En 788, Carlomagno volvió su atención hacia Baviera y acusó a Tasilón de hacer tratos con los ávaros y otros enemigos suyos, rompiendo de este modo su promesa de fidelidad. Sometido a juicio, Tasilón fue depuesto y condenado a muerte, pero Carlos le indultó y se contentó con hacerle rapar y recluirle en el monasterio de Jumièges.   Finalmente, en 794 Tasilón fue obligado a renunciar a sus derechos y a los de su familia (los agilolfingos) sobre Baviera, en el sínodo de Fráncfort. Baviera, al igual que Sajonia, fue subdividida en condados por los francos.

Campaña contra los ávaros  

En 788, los ávaros, una horda asiática pagana que se había establecido en la actual Hungría (Eginardo los llama hunos), invadieron Friuli y Baviera. Carlos estuvo ocupado con otras cuestiones hasta 790, pero en ese año marchó a lo largo del Danubio hasta su territorio, asolándolo hasta Raab. Luego, un ejército lombardo al mando de Pipino se adentró en el valle del Drava y devastó Panonia. Estas campañas habrían continuado de no ser por una nueva revuelta de los sajones en 792 que puso fin a siete años de paz en la región.

Los siguientes dos años, Carlos estuvo atareado tanto con los eslavos como con los sajones. Sin embargo, Pipino y el duque Eric de Friuli prosiguieron sus ataques a las fortalezas circulares de los ávaros. El gran Anillo de los Ávaros, su fortaleza de mayor importancia, fue tomada en dos ocasiones. El botín reunido se envió a Carlomagno, quien se encontraba en su capital, Aquisgrán, y la redistribuyó entre sus seguidores y gobernantes extranjeros, incluido el rey Offa de Mercia. Al poco tiempo, los tuduns ávaros desistieron y viajaron a Aquisgrán para someterse a Carlomagno como vasallos y cristianos. Carlos aceptó y uno de los jefes nativos, quien había sido bautizado como Abraham, fue enviado de regreso con el antiguo título de Jaghan. Abraham mantuvo la disciplina entre su gente, pero para el año 800 los búlgaros al mando de Krum habían acabado completamente con el estado ávaro. En el siglo X los magiares se establecerían en la llanura panónica, presentando una nueva amenaza para los descendientes de Carlomagno.

Expediciones contra los eslavos  

La expansión territorial que experimentó el Imperio Carolingio hasta 789 le llevó a tomar contacto con nuevos vecinos paganos, los eslavos. Carlomagno encabezó un ejército formado por soldados de Austrasia y Sajonia, con el cual cruzó el Elba y entró en tierras obodritas. Los eslavos liderados por Witzin se rindieron de inmediato. Posteriormente, Carlos aceptó la sumisión de los veleti, gobernados por Dragovit, exigiendo rehenes y el permiso para enviar, sin interferencias, misioneros a la región. El ejército alcanzó la región báltica antes de volver sobre sus pasos y dirigirse hacia el Rin con el botín logrado y sin sufrir hostigamientos. El estado tributario eslavo se convirtió en un aliado leal. En 795, cuando se quebró la paz con los sajones, tanto obodritas como veleti se levantaron en armas para acompañar a su nuevo amo en contra de los rebeldes. Witzin murió en combate y Carlomagno lo vengó asolando la región del Elba correspondiente a Estfalia. Thrasuco, el sucesor de Witzin, lideró a sus hombres en la conquista de Nordalbingia y entregó a los líderes rebeldes a Carlomagno, lo que le valió grandes honores. Los obodritas se mantuvieron leales a Carlos hasta su muerte y luego combatieron contra los daneses.

Carlomagno también centró su atención en los eslavos del sur del jaganato ávaro: los carantanianos y los eslovenos. Estos pueblos fueron sometidos por los lombardos y los bávaros, y convertidos en tributarios, aunque jamás se incorporaron al estado franco.

Imperio  

Diplomacia imperial  

La capilla de Carlomagno en la Catedral de Aquisgrán.

El reinado de Carlomagno llegó a su punto decisivo a fines del año 800. En 799, el papa León III había sido atacado por los romanos, quienes intentaron arrancarle los ojos y la lengua. León escapó y se refugió con Carlomagno en Paderborn, solicitándole que interviniera en Roma y restaurara su gobierno. El rey franco, aconsejado por Alcuino de York, aceptó viajar a Roma y así lo hizo en noviembre de 800. El 1 de diciembre realizó una asamblea y, el 23 del mismo mes, León tomó juramento declarándose inocente. Durante la misa celebrada en Navidad (25 de diciembre), cuando Carlomagno se arrodilló para orar ante el altar, el Papa lo coronó Imperator Romanorum ("Emperador de los romanos") en la Basílica de San Pedro. Con este acto, el Papa intentaba transferir a Carlos el cargo de Constantinopla. Eginardo señala que Carlomagno ignoraba las intenciones de León y no deseaba dicho nombramiento:

Al principio fue tal la aversión, que declaró que no hubiese puesto un pie en la Iglesia el día que le fueron conferidos [los títulos imperiales], pese a que fue un gran día festivo, de poder haber previsto los designios del Papa.

Muchos académicos modernos indican que, en realidad, Carlomagno estaba al tanto de los planes de coronación. Ciertamente, al aproximarse a rezar, no pudo haber dejado de observar la corona engarzada con joyas que aguardaba en el altar. En todo caso, ahora podía aprovechar las circunstancias para afirmar que él era el restaurador del Imperio Romano, que aparentemente se había degradado bajo el mando de los bizantinos. No obstante, después de 806, Carlos pasaría a designarse a sí mismo no como Imperator Romanorum ("Emperador de los romanos", un título reservado al emperador bizantino), sino como Imperator Romanum gubernans Imperium ("Emperador gobernante del Imperio Romano").

La iconoclasia de la dinastía isauria y los consiguientes conflictos religiosos con la emperatriz Irene, quien en el año 800 ocupaba el trono de Constantinopla, probablemente fueran las principales causas por las que el Papa deseaba aclamar formalmente a Carlos como emperador romano. Además, también ansiaba incrementar la influencia del papado, honrar a su salvador - Carlomagno - y resolver las cuestiones constitucionales que por entonces afligían a los juristas europeos, en una época en que Roma no se hallaba en manos de un emperador. De este modo, cuando Carlomagno asumió el título de emperador, a los ojos de los francos e italianos no se trató de una usurpación del cargo; pero sí lo fue en Constantinopla, donde Irene y su sucesor, Nicéforo I, protestaron vigorosamente sin que ninguno de ellos lograse algo al respecto.

Sin embargo, los bizantinos siguieron conservando varios territorios en Italia: Venecia (lo que quedaba del Exarcado de Rávena), Reggio (en Calabria), Brindisi (en Apulia) y Nápoles (el Ducado Napolitano). Estas regiones permanecieron fuera del dominio franco hasta 804, cuando los venecianos, desgarrados por luchas internas, transfirieron su lealtad a la Corona Férrea de Pipino, hijo de Carlos. La Pax Nicephori concluyó y Nicéforo asoló las costas con una flota y, así, comenzó la única guerra entre bizantinos y francos. Los enfrentamientos se prolongaron hasta 810, cuando el bando probizantino en Venecia le confirió una vez más el dominio de la ciudad al Imperio Bizantino y los dos emperadores de Europa hicieron las paces: Carlomagno recibió la península de Istria, y en 812 el Emperador Miguel I Rangabé reconoció su condición de Emperador.

Los ataques daneses  

Tras la conquista de Nordalbingia, el territorio franco colindaba con Escandinavia. Los paganos daneses («una raza casi desconocida para sus [de Carlos] ancestros, pero destinada a ser ampliamente conocida por sus hijos» tal como los describió Charles Oman) que habitaban la península de Jutlandia habían oído muchas de las historias relatadas por Widukind y sus aliados, quienes se refugiaban en la corte danesa, así como de la ferocidad con que el rey cristiano trataba a sus vecinos paganos.

En 808, el rey danés, Godofredo, construyó la gran Danevirke a lo largo del istmo de Schleswig. Esta muralla defensiva, que en un principio medía 30 km de largo, fue utilizada por última vez durante la Guerra de los Ducados en 1864. La Danevirke tenía por objeto proteger a los daneses, al mismo tiempo que le proporcionaba a Godofredo la oportunidad de saquear Frisia y Flandes por medio de ataques piratas. Además, el danés sometió a los veleti (aliados de los francos) y combatió a los obodritas.

Godofredo invadió Frisia y bromeaba con visitar Aquisgrán. Sin embargo, no pudo hacer otra cosa ya que fue muerto, aunque se ignora si a manos de un asesino franco o de uno de sus propios hombres. Godofredo fue sucedido por su sobrino Hemming, quien firmó el Tratado de Heiligen con Carlomagno a finales de 811.

Muerte  

El "Sarcófago de Perséfone", donde descansan los restos de Carlomagno.

En 813, Carlomagno convocó a su corte a Ludovico Pío, rey de Aquitania y su único hijo sobreviviente. Una vez allí, lo coronó con sus propias manos como coemperador para luego enviarlo de regreso a Aquitania. A continuación, pasó el otoño de cacería antes de volver a Aquisgrán el 1 de noviembre. En enero enfermó de pleuritis (Eginardo 59) y el 21 cayó en cama. Eginardo cuenta que:

Murió el veintiocho de enero, el séptimo día desde que cayó en cama, a las nueve de la mañana, tras participar de la eucaristía, en su septuagésimo segundo año de vida y el cuadragésimo séptimo de su reinado.

Carlos fue sepultado el mismo día de su muerte en la Catedral de Aquisgrán, pese a que el clima frío y la naturaleza de su enfermedad no imponían apuro alguno a su entierro. Un relato posterior, narrado por Oto de Lomello, conde del Palacio de Aquisgrán en época de Otón III, indicaría que él y el emperador Otón habían descubierto la tumba de Carlomagno; estos dos hombres sentaron al emperador en un trono, le vistieron con una corona y un cetro de celebración y cubrieron con ostentosas ropas su cuerpo incorrupto. En 1165, el emperador Federico I abrió de nuevo la tumba y trasladó el cuerpo a un sarcófago que emplazó debajo del suelo de la catedra  l. En 1215, Federico II volvería a introducirle en un ataúd de oro y plata.

La muerte de Carlomagno afectó profundamente a muchos de sus cortesanos, en especial a aquellos que formaban una especie de «camarilla literaria» adherida al emperador en Aquisgrán. Así se lamenta un anónimo monje de Bobbio:

Desde las tierras donde se alza el sol hasta las playas occidentales la gente llora y se lamenta... los francos, los romanos y todos los cristianos se duelen con enorme preocupación... jóvenes y ancianos, gloriosos nobles, todos lamentan la pérdida de su César... el mundo lamenta la muerte de Carlos...Cristo, tú que gobiernas los cielos, concede a Carlos un lugar tranquilo en tu reino. Para mi desgracia.  

Fue sucedido por su hijo superviviente, Ludovico, quien había sido coronado el año anterior. Su imperio permaneció intacto una sola generación más; la historiografía afirma que la división efectiva entre los hijos de Ludovico dio pie a la formación de los modernos estados de Francia y Alemania.

Administración  

Carlomagno destaca como administrador merced a las numerosas reformas que se llevaron a cabo durante su reinado: económicas, gubernamentales, militares, culturales y eclesiásticas. Constituye el protagonista del «renacimiento carolingio».

Reformas económicas y monetarias  

Monograma de Carlomagno, elaborado a partir de un diploma real: «Signum (monogr.: KAROLVS) Caroli gloriosissimi regis».

Carlomagno desempeñó un importante papel a la hora de sentar las bases del futuro económico europeo. Siguiendo las reformas de su padre, abolió el sistema monetario basado en el oro sou y, junto al rey anglosajón Offa de Mercia, impulsó el sistema que había puesto en marcha Pipino. En esa época existían razones pragmáticas para tomar esta decisión, principalmente la escasez de oro en sí, consecuencia del tratado de paz que se había firmado con Bizancio, la cesión de Venecia y Sicilia, y el fin de las relaciones comerciales con África y Oriente.

Comenzó a circular una nueva moneda, la libra carolingia (cuyo nombre deriva de la libra romana, la libra moderna), basada en una libra de plata, una unidad tanto monetaria como de peso, equivalente a 20 sous (del latín solidus, que fue utilizado principalmente en registros contables pero sin ser nunca acuñado, y del cual deriva el chelín moderno) o 240 deniers (del latín denarius, el penique moderno). Durante este período, la livre y el sou fueron unidades de cuenta, mientras que sólo el denier era una moneda real.

Carlomagno instituyó los principios de la contabilidad mediante el capitulare de villis (802), escrito que establece una serie de normas por las que debían ser registrados todos los ingresos y gastos públicos.

La usura fue prohibida, prohibición reforzada en 814, cuando se introdujo la Capitulare de los judíos, por la cual se prohibía a los judíos prestar dinero.

Además de estas prácticas macroeconómicas, el monarca francés llevó a cabo un importante número de ejercicios microeconómicos, tales como el control directo sobre los precios o los gravámenes especiales a determinados bienes y productos básicos.

Carlomagno aplicó este sistema a gran parte del continente europeo; paralelamente, el sistema de Offa se adoptó de forma voluntaria en Inglaterra. Tras la muerte del monarca francés, la moneda europea sufrió una importante degradación, haciendo que la mayor parte de Europa adoptara el uso de la moneda británica hasta c. 1100.

 

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Etruscos

por MAURO
martes, 09 de junio del 2009 a las 20:04
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Etruscos

Wikipedia:Artículos buenos  Mapa que muestra la extensión de la civilización etrusca y la dodecápolis.

Los etruscos fueron un pueblo de la antigüedad cuyo núcleo geográfico fue la Toscana, a la cual dieron su nombre. Eran llamados Τυρσηνοί, tyrsenoi, o Τυρρηνοί, tyrrhenoi, por los griegos y tusci, o luego etrusci, por los romanos; ellos se denominaban a sí mismos rasena o rašna.

Desde la Toscana se extendieron por el sur hacia el Lacio y la parte septentrional de la Campania, en donde chocaron con las colonias griegas; hacia el norte de la península itálica ocuparon la zona alrededor del valle del río Po, en la actual región de Lombardía.

Llegaron a ser una gran potencia naval en el Mediterráneo Occidental, lo cual les permitió establecer factorías en Cerdeña y Córcega. Sin embargo, hacia el siglo V a. C. comenzó a deteriorarse fuertemente su poderío, en gran medida al tener que afrontar casi al mismo tiempo las invasiones de los celtas y los ataques de griegos y cartagineses. Su derrota definitiva, por los romanos, se vio facilitada por tales enfrentamientos y por el hecho de que los etruscos nunca formaron un estado sólidamente unificado sino una especie de débil confederación de ciudades de mediano tamaño.

En cierto modo predecesora de Roma y heredera del mundo helénico, su cultura (fueron destacadísimos orfebres, así como innovadores constructores navales) y sus técnicas militares superiores hicieron de este pueblo el dueño del norte y centro de la Península Itálica desde el siglo VIII a. C. hasta la llegada de Roma. Hacia el 40 a. C., Etruria (nombre del país de los etruscos) perdió su independencia y se convirtió en una provincia del Imperio Romano (con todo, la presencia etrusca fue siempre destacada, hasta el punto de que los últimos tres reyes de Roma fueron etruscos).

Los orígenes de los etruscos nunca han estado claros. Se pueden destacar cuatro teorías al respecto:

  1. La teoría orientalista, propuesta por Heródoto, que cree que los etruscos llegaron desde Lidia hacia el siglo XIII a. C. Para demostrarlo se basa en las supuestas características orientales de su religión y costumbres, así como en que se trataba de una civilización muy original y evolucionada, comparada con sus vecinos.
  2. La teoría de autoctonía, propuesta por Dionisio de Halicarnaso, que consideraba a los etruscos como oriundos de la Península Itálica. Para argumentarlo, esta teoría explica que no hay indicios de que se haya desarrollado la civilización etrusca en otros lugares y que el estrato lingüístico es mediterráneo y no oriental.
  3. Teoría de un origen "nórdico", defendida por muchos a finales del s. XIX y primera mitad del s. XX; se basa sólo en la similitud de su autodenominación (rasena) con la denominación que los romanos dieron a ciertos pueblos celtas que habitaban al norte de los Alpes, en lo que actualmente es el Este de Suiza y Oeste de Austria: los ræthii o réticos, tal origen supuesto sólo en parofonías está ya descartado.
  4. La teoría actualmente más fundamentada viene a ser, en cierto modo, una mezcla de la de Heródoto y la de Dionisio de Halicarnaso: habla de emigrantes orientales influidos por los nativos, o nativos influidos por comerciantes del este. Se considera, por varios rasgos culturales (por ejemplo, el alfabeto), un fuerte influjo cultural derivado de alguna migración procedente desde el suroeste de Anatolia. Tal influjo cultural se habría extendido sobre pueblos autóctonos ubicados en lo que actualmente es la Toscana.

 

La familia y el rol de la mujer

La mujer etrusca, al contrario de la griega o de la romana, no era marginada de la vida social, sino que participaba activamente tomando parte en los banquetes, en los juegos gimnásticos y en los bailes, y sobre todo ayudaban en las labores de la vía pública.

La mujer además tenía una posición relevante entre los aristócratas etruscos, puesto que estos últimos eran pocos y a menudo estaban involucrados en la guerra: por esto, los hombres escaseaban. Se esperaba que la mujer, en caso de muerte del marido, asumiría la tarea de asegurar la conservación de las riquezas y la continuidad de la familia. También a través de ella se transmitía la herencia.

 

Organización política y social

Cabeza de guerrero (Necrópolis de Crocifisso del Tufo, Orvieto, Italia)

Políticamente, Etruria se conforma en federaciones de 12 ciudades unidas por lazos estrictamente religiosos, lo que es llamado Dodecápolis, pero esta alianza no es política, ni militar y cada ciudad es en extremo individualista.

La estructura política es, en un principio, la de una monarquía absoluta, donde el rey (lucumo) distribuye justicia, actúa como sumo sacerdote y comandante en jefe del ejército. Luego se da una transición donde el gobierno es una dictadura de corte militar, la cual desemboca en una República, en esencia oligárquica, con magistraturas colegiadas, un senado fuerte y estable y la participación de una asamblea popular en representación del pueblo.

En la pirámide social etrusca podemos distinguir 4 escalafones:

  • En primer lugar estaban los terratenientes, miembros de la oligarquía.
  • Plebe libre, ligada por lazos de clientela a los anteriores.
  • Extranjeros, generalmente griegos, que eran artesanos y mercaderes.
  • Por último, esclavos. Los etruscos tenían una gran cantidad de servicio doméstico y agrario.

Tanto griegos y latinos consideraron "promiscua" y "licenciosa" a la cultura etrusca, tales opiniones etnocéntricas se debieron al contraste de la situación social de la mujer entre los etruscos, mucho más libre que entre griegos y romanos; hay que recordar que entre helenos y latinos las mujeres estaban absolutamente subordinadas a los varones.

 

Líderes etruscos conocidos

  • Osiniu (en Clusium) probablemente a principios del siglo XI a. C.
  • Mezentius 1100 a. C.
  • Lausus (en Caere)
  • Tyrsenos
  • Velsu siglo VIII a. C.
  • Larthia (en Caere)
  • Arimnestos (en Arimnus)
  • Lars Porsena (en Clusium) finales del siglo VI a. C.
  • Thefarie Velianas (en Caere) finales del siglo V a. C. - principio del siglo IV a. C.
  • Aruns (en Clusium) hacia el 500 a. C.
  • Volumnius (en Veii) a mediados del siglo IV a. C.-437 a. C.
  • Lars Tolumnius (en Veii) finales del siglo IV a. C.-428 a. C.
  • Tarquinius (siglo IV a. C.)

 

Relaciones con otros pueblos (aliados y enemigos)

Los etruscos eran un pueblo netamente comerciante desde el inicio hasta el final de su civilización, principalmente marítimo, aunque también terrestre. Por otro lado, sus tierras se vieron invadidas varias veces por pueblos bárbaros ya que sus ciudades eran muy ricas y codiciadas, eran paso obligado hacia las fértiles tierras de la Campania y para llegar a Roma (como ocurrió, por ejemplo, con la invasión de Aníbal).

En un principio se aliaron y repartieron las zonas de influencia marítima con los fenicios, en contra de los helenos. Hacia el siglo IV a. C. estrecharon relaciones con Corinto y cesó la hostilidad con los griegos. Sin embargo, en el 545 a. C. se aliaron con los cartagineses nuevamente contra los griegos.

En cuanto a lo continental, tuvo numerosos enemigos. Desde un principio, la Liga Latina (con Roma de aliada o a la cabeza de la misma), en el Lacio; en la Campania los samnitas; en las costas e islas los siracusanos y cumitas y en las llanuras del Po los pueblos celtas serán enemigos de Etruria. Solo conservarán como aliado incondicional durante toda la historia de esta civilización a los faliscos (pueblo que estaba al oeste del Tíber).

Hacia el 300 a. C. se aliaron con los helenos en contra de cartagineses y romanos, por el control de las rutas comerciales.

Hacia el 295 a. C. una liga de etruscos, sabinos, umbros y galos cisalpinos combatió contra Roma, saliendo esta última victoriosa. Sin embargo, en sucesivas alianzas temporales con los galos continúan luchando contra los romanos, hasta que una alianza con Roma contra Cartago tiene lugar. Tras esto, los etruscos, ya en decadencia, comienzan a ser absorbidos por los romanos.

 

Lengua, alfabeto e inscripciones

 

El etrusco es una lengua aparentemente no emparentada con las lenguas indoeuropeas.[1] Es de destacar que la fonética es completamente diferente de la del griego o del latín, aunque influyó en éste en varios aspectos fonéticos y léxicos.[2] Se caracteriza por tener cuatro vocales que representamos como /a/, /e/, /i/, /o/, reducción de los diptongos, tratamiento especial de las semivocales. En las consonantes carecía de la oposición entre sordas y sonoras, aunque en las oclusivas tenía contraste entre aspiradas y no aspirada.

 

Alfabeto

El etrusco utilizaba la variante calcídica del alfabeto griego,[3] por lo que puede ser leído sin dificultad, aunque no comprendido. De este alfabeto griego básico algunas de las letras no son utilizadas en etrusco (oclusivas sonoras) y además se le añade un grafema para /f/ y la digamma griega se utiliza para el fonema /v/ inexistente en griego.

 

Inscripciones

Las principales evidencias de la lengua etrusca son epigráficas, que van desde el siglo VII a. C. (se dice que los etruscos empezaron a escribir en el siglo VII a. C. pero su gramática y su vocabulario difieren de cualquier otro del mundo antiguo) hasta principios de la era cristiana. Conocemos unas 10000 de estas inscripciones, que son sobre todo breves y repetitivos epitafios o fórmulas votivas o que señalan el nombre del propietario de ciertos objetos. A parte de este material contamos con algunos otros testimonios más valiosos:

  1. El Liber Linteus o texto de Agram es el texto etrusco más largo con 281 líneas y unas 1300 palabras. Escrito en un rollo de lino, posteriormente fue cortado a tiras y utilizado en Egipto para envolver el cadáver momificado de una joven mujer; se conserva actualmente en el museo de Zagreb (probablemente cuando esto sucedió se consideraba que tenía más valor el rollo de lino que el propio texto, que paradójicamente hoy es nuestro mejor testimonio de la lengua; tal vez si no hubiera sido conservado como envoltura ni siquiera habría llegado hasta nosotros).
  2. Algunos textos sobre materiales no perecederos como una tablilla de arcilla encontrada cerca de Capua de unas 250 palabras, el cipo de Perugia (ver foto) escrito por dos caras y con 46 líneas y unas 125 palabras, un modelo de bronce de un hígado encontrado en Piacenza (unas 45 palabras).
  3. Aparte de estos testimonios tenemos dos inscripciones interesantísimas más: la primera de ellas es la inscripción de Pyrgi, encontrada en 1964, sobre láminas de oro que presenta la peculiaridad de ser un texto bilingüe en etrusco y púnico-fenicio y que ha ampliado considerablemente nuestro conocimiento de la lengua. La segunda de las inscripciones, resulta algo intrigante, ya que fue encontrada en la isla de Lemnos (N. del mar Egeo, Grecia) de unas 34 palabras, y que parece escrita en un dialecto diferente de los encontrados en Italia, tal vez esto sea sintomático de la presencia de colonias etruscas en otros puntos del mediterráneo o bien se trate como otros autores sostienen de una lengua hermana del etrusco, el lemnio, aunque se considera que la presencia de una sola inscripción no nos aclara gran cosa.

Seguramente la inscripción de Pyrgi es la única inscripción etrusca razonablemente larga que podemos traducir o interpretar convenientemente gracias a que el texto púnico que parece ser una traducción casi exacta del texto etrusco es perfectamente traducible. Con respecto al acceso a las inscripciones: la mayoría de inscripciones etruscas conocidas y publicadas se hallan recogidas en el corpus inscriptionum etruscarum (CIE).

 

Arte

  Músico etrusco de la "Tumba del Triclinio", en Tarquinia.

Es de destacar el arte funerario y su relación en la pintura y escultura, destacándose sus terracotas y la talla de una piedra local llamada "nenfro". Desarrollaron una importante industria orfebre, trabajaron el bronce, su metalurgia se caracteriza por sus grabados, graneados, filigranas y repujados, en relación a la coroplastia crearon el estilo Bucchero en cerámica. Todos estos productos fueron base para la exportación tanto hacia el norte de Europa como hacia Oriente. Otro punto importante es la pintura donde varias escuelas produjeron frescos admirables, pero la misma tiene temas marcadamente narrativos, anecdóticos y principalmente funerarios. Aunque el arte etrusco, como otras artes del Mediterráneo Occidental, se vio influido fuertemente por el arte de la Grecia Clásica y el magnificente arte helenístico, guarda características singulares, el arte etrusco muy relacionado a los rituales funerarios legó a Roma un extraordinario naturalismo en cuanto a la representación de rostros: los bustos son prácticamente una invención etrusca, el busto propiamente dicho, realizado en bronce fundido, difiere del "busto" griego, en éste último la persona retratada suele estar idealizada, no así en el genuino busto etrusco. Los colores preferidos en la pintura por los etruscos fueron el rojo, verde y el azul, al parecer porque les asignaban connotaciones religiosas. Entre las obras más destacables se encuentran:

  • El Apolo de Veio escultura del dios Apolo del siglo VI a. C. encontrada en el templo/santuario en honor a la diosa Minerva de Portonaccio.
  • La Quimera de Arezzo: fechada entre 380 y 360 a. C. La quimera, según la mitología romana, fue abatida por Belerofonte, a lomos de su caballo Pegaso. Tras su descubrimiento en 1553, se convirtió en símbolo del nacionalismo toscano.(ver Quimera de Arezzo)
  • Loba Capitolina o Lupa Capitolina: esta célebre escultura ha llegado en cierto modo a ser un símbolo de Roma, sin embargo todo indica que es una obra etrusca del s. IV a. C., en cuanto a los dos niños que representan a Rómulo y Remo, téngase en cuenta que fueron forjados y añadidos en el s XVI.
  • El llamado Marte de Todi, escultura de un guerrero armado de un modo semejante al de los hoplitas griegos, aunque el armamento (tipo de coraza etc.) es en lo real, etrusco.
  • L'Arringatore (el orador): fechada entre el siglo II y el siglo I a. C. Al parecer representa a un noble llamado Aule Meteli, pero se desconoce quién era.
  • El sarcófago de los esposos: fechada hacia el 520 a. C. Fue encontrada en una necrópolis en Cerveteri. Construido en terracota, la tapa del sarcófago representa una pareja recostada en un triclinio.
  • El Frontón de Talamone, frontón con relieves de terracota de un templo etrusco del siglo II.
  • Arte etrusco

 

Arquitectura

En las construcciones de viviendas se utilizaba el adobe, con estructura de madera y revestimiento de barro cocido y en los templos la piedra. Conocían el arco de medio punto, la bóveda de cañón, y la cúpula, elementos que utilizaron -entre otras cosas- para la construcción de puentes. También construyeron canales para drenar las zonas bajas, levantaron murallas defensivas de piedra pero, sobre todo, destacó la arquitectura funeraria, en forma de impresionantes hipogeos. Los templos estaban inspirados en el modelo griego, aunque presentaban notables diferencias: solían ser más pequeños, de planta cuadrangular, cerrados, sin peristilo, sólo con una hilera de columnas del orden llamado "toscano" a modo de los pronaos griegos, y el altar estaba sobre un foso llamado por los latinos mundus -limpiadero, purificador- (la palabra quizás es de origen etrusco), es decir, un orificio que, simbólicamente, serviría para arrojar los restos de los sacrificios.

Elementos constructivos

Además de varias construcciones ciclópeas a ellos atribuidas, se sabe que importaron de Oriente y usaron en los edificios el arco de medio punto, la bóveda perfecta. Estos elementos arquitectónicos llegaron a los romanos precisamente a través de los etruscos.

Los etruscos que bien pudieron establecerse, inicialmente, en el norte de Grecia para, más tarde, huir a Italia con motivo de la invasión de los Dorios, o que procediendo de donde procediesen, se establecen en Etruria, aprendieron de los griegos las técnicas y formas básicas de la construcción micénica e imitaron en sus construcciones los tres órdenes.

La arquitectura etrusca, siempre menos elegante y menos genial que la griega, tiene una gran influencia en el mundo romano, especialmente en lo que se refiere a la forma de concebir las ciudades, la disposición y forma de los templos, el uso del arco y la bóveda y la construcción de mausoleos. No utilizan materiales nobles como el mármol, sino piedras de baja calidad en refuerzos, madera, ladrillo y tapial. Sus construcciones emplean el arco y la bóveda con la columna sobre soporte, formando el orden toscano, orden que tiene relación con el dórico.

Esquema del orden toscano, según Vignola.

Los componentes de dicho orden toscano son:

  • Columna lisa y disminuida de catorce módulos, con su basa y capitel.
  • Capiteles más sencillos que los dóricos.
  • Carece de triglifos, mútulos y dentículos y de todo adorno que fuera moldura lisa.
  • La columna descansa sobre un pedestal que tienen de elevación una tercera parte que aquélla.

No se conocen más que escasos restos de este orden y sólo se han hallado en el centro de Italia (en Vulci y Alba Fucense) pero se conocen sus proporciones por los libros de Arquitectura escritos por Vitruvio.

No existen edificios etruscos propiamente dichos si no son algunos muros y alguna puerta como la de Perusa y de los restos de tumbas, como las de Castel D'Asso. Pero se han descubierto multitud de galerías subterráneas o criptas funerarias como las de Corneto, Volterra, Cervetere, etc. que, a veces, tienen su cubierta de falsa cúpula y revelan grande reminiscencias egipcias y micenaicas. De ellas y de otros lugares de Etruria se han extraído numerosos objetos de cerámica y orfebrería que guardan los museos y en los cuales se advierte poderosa la inspiración griega ya de Asia ya de Europa. Por los dibujos que se pueden ver en algunas vasijas etruscas, consta que daba entrada a sus templos un pórtico de los llamados in antis, como los primitivos pórticos griegos. En Roma, se conservan todavía como primera construcción de los etruscos la célebre Cloaca maxima, conducto abovedado que data de la época de Tarquino Prisco (siglo VI a. C.)

En diversos museos arqueológicos se hallan magníficas urnas cinerarias y grandes sarcófagos de piedra o de barro cocido, con notables relieves de labor etrusca y semejantes a los sarcófagos romanos. Se distingue de éstos en que la tapa del sarcófago etrusco suele llevar la imagen del difunto en gran relieve o en estatua verdadera pero siempre en actitud recostada. A veces, no obstante, se presenta la tapa en forma de tejado.

 

Urbanismo

La ciudad etrusca era cuadrangular, estaba dividida en cuadrículas y rodeada por una muralla que tenía puertas principales de entrada que se abrían entre dos torreones mediante arco de medio punto y que daban a las dos calles más importantes que se cruzaban.La calle que se extendía de norte a sur se denominaba Cardo y la que cortaba perpendicularmente a ésta por medio se llama Decumano.Posiblemente esta estructura de la ciudad etrusca sea heredera de losplanos de campamentos militares.

 

Vivienda

Las casas eran muy simples, similares a chozas circulares fabricadas con tapial y cubiertas por ramas. Este modelo de vivienda varió en el Siglo VIII a. C., pasando las casas a ser cuadrangulares, morfología que heredó posteriormente Roma. Se hacían de madera y de adobe y más tarde de morrillos de toba. Podían tener hasta dos pisos. Las estructuras de madera de las casas más ricas de la Antigüedad se protegían de la humedad por placas de terracota pintadas de colores vivos. Inicialmente, la aristocracia vivía en casas de tres partes, a veces precedidas de un pórtico que daba a un patio. Más tarde construyeron grandes residencias (domus) con un patio central, según el estilo griego. Alrededor del patio se construían las habitaciones. El patio tenía un impluvium en el centro y la cubierta era a cuatro vertientes hacia el interior. Otra variedad era el despluvium, con la cubierta con cuatro vertientes hacia el exterior.

 

Templos

Ruinas de un templo en Volsinies (Orvieto).

Dado que se construían con materiales perecederos, han llegado hasta la época moderna pocos sólo unos pocos testimonios de la arquitectura religiosa etrusca en general y de los templos en particular. Las informaciones que se tienen de ellos provienen de los textos de Vitruvio, que los clasificaba bajo un nuevo orden, el toscano. Sólo a través de documentos de la época romana, pues, puede intentar reconstruirse el modo en que se hacían.

Los templos etruscos estaban situados fuera de las ciudades, en lugares elevados. Eran grandes edificios, casi cuadrados.

Los templos eran grandes edificios casi cuadrados. Se alzaban sobre un basamento o podio de piedra. Estaban destinados a no verse más que de frente, único lugar por el que se accedía, a través de una escalinata, en lugar de mediante un crepidoma perimetral. La superficie del templo se dividía en dos zonas:

  • El pórtico in antis con columnas; es la parte antecedente o pronao, con ocho columnas dispuestas en dos filas de cuatro. A veces había columnas en los laterales de la cella pero en ningún caso en su parte trasera.
  • La parte posterior, con una cella, que en algunas ocasiones se hace triple, recordando la creencia en una tríada de dioses, dedicándose cada celle a una divinidad en particular.

La estructura era adintelada. La cubrición a doble vertiente, es única para las tres cellas, pese a que la central es más ancha, diferenciándose del griego por la falta de krepis, la ausencia de proporciones, la triple cella y la falta del pórtico trasero.

Frecuentemente, los templos estuvieron recubiertos de placas de terracota. Tanto la techumbre como el frontón se decoraban con policromía. Un ejemplo de decoración es la cabeza de Górgona en el templo de Portonaccio en Veyes, actualmente conservado en Villa Giulia (Roma). A veces se colocaba sobre la techumbre grandes estatuas de bulto redondo, también pintadas.

Caballos alados etruscos, realizados en terracota (siglo IV a. C.). Decoraban la fachada del templo de Ara della Regina, en Tarquinia. Actualmente se encuentran en el Museo Nazionale Tarquinese.

A diferencia de los templos griegos y egipcios, que fueron cambiando con la evolución de la civilización que los originó, los templos etruscos permanecieron sustancialmente siempre iguales a lo largo de los siglos, quizá a causa del hecho de que en la mentalidad etrusca no eran la morada terrena de la divinidad, sino un lugar en el que reunirse para rezar a los dioses y confiar en que éstos escuchen.

Era frecuente llevar ofrendas a los templos, consistentes en general en estatuillas votivas en terracota o bronce, o bien animales para el sacrificio, como corderos o cabras.

 

La arquitectura funeraria (necrópolis)

Las tumbas etruscas están bien conservadas, al haber sido construidas en piedra. Generalmente se ubicaban en las afueras de las murallas ciudadanas, pero con orientación paralela al cardo y al decumano. Existe una clasificación de la arquitectura funeraria etrusca distinguiendo de hecho tres tipos de necrópolis o catacumbas: hipogeos, edículos y túmulos cubiertos por una falsa cúpula o bóveda, que son los más conocidos. Son famosas las de Tarquinia y Cerveteri.

Para la religión etrusca, el hombre, ser débil e insignificante en vida, en el más allá necesita un ambiente familiar en el que transcurra la vida después de la muerte, junto con sus objetos personales. Esto explica el cuidado con el que se construían las necrópolis, el hecho de que la pintura de este pueblo sea casi exclusivamente funeraria y que en las tumbas se hayan encontrado ricos ajuares, algunos de ellos provenientes de las colonias griegas del sur de Italia. Las paredes de las necrópolis se pintaban con vivos colores que contrastaban con la oscuridad, símbolo de la muerte espiritual. Así, las necrópolis etruscas son una fuente muy significativa, históricamente hablando, que permite conocer muchos aspectos de la vida cotidiana, de las creencias y de los ritos populares que hubiera sido imposible conocer analizando exclusivamente los textos escritos.

 

Hipogeos

Urna crematoria policromada procedente del hipogeo de los Satna, siglos II-I a. C., actualmente se encuentra en el Museo Archeologico Nazionale dell'Umbria, en Perugia.

Se excavaban enteramente bajo tierra o eran conseguía ocupando cavidades naturales preexistentes, como grutas o caverna. De ellas, la más famosa es el Hipogeo de los volumnios, descubierta en el año 1840. Este tipo de catacumba estaba formado por un inclinado acceso de escalones, que llevaba directamente al atrio. Aquí había normalmente seis tumbas (o grupos de tumbas), unidos mediante estrechos corredores (en algunos casos se trataba de auténticos túneles). Se cree que la sepultura en hipogeos se reservaba a personas de cierto rango social, especialmente políticos, militares y sacerdotes.

 

Edículos

Se construían enteramente fuera de la tierra, pretendiendo ser templos en miniatura, pero que en la práctica eran muy parecidos a las habitaciones de los primeros asentamientos etruscos. En la simbología etrusca, era muy significativa la forma de templete: representaba el punto intermedio del viaje que el difunto debía realizar de la vida a la muerte, una especie de última etapa de la vida terrena. Entre ellos, hay que recordar el Bronzetto dell'Offerente, la mejor conservada, que se encuentra en Populonia.

 

Túmulos

Deben su nombre al hecho de que, una vez ejecutada la sepultura, se cubría con una pila de tierra, con el fin de crear una especie de colina artificial. Cada una de estas tumbas se articula, como los hipogeos, en diversas cámaras sepulcrales de dimensiones proporcionales a la riqueza y notoriedad del difunto o su familia. Generalmente eran de planta circular. Entre ellas hay que recordar la Tumba de los Relieves, en el interior de la necrópolis de la Banditaccia, cerca de Cerveteri.

 

 

Religión

Existen ciertas analogías con religiones orientales (especialmente con la de Sumeria y Caldea e incluso la egipcia).

El tipo de religión es de revelación, y está plasmada en una serie de libros sagrados, los cuales tienen temas tales como la interpretación de los rayos, la adivinación, la rectitud del estado y de los individuos y hasta un análogo del Libro de los Muertos egipcio. Todo el compendio religioso es conocido como "Doctrina Etrusca". Ésta se dividía en "Doctrina Teoría" y "Preceptos Prácticos", y estaba dedicada a la búsqueda de la interpretación de prácticamente todo fuera de lo común para predecir el porvenir.

Los sacerdotes se denominaban arúspices, y siempre tuvieron una posición de privilegio en la sociedad. Los arúspices se especializaban en "interpretar" lo que consideraban diversos "signos" proféticos: la adivinación a partir de la observación de los hígados de animales sacrificados, la creencia en que se podía adivinar el futuro observando los rayos (ceraunomancia) u otros meteoros, y la "interpretación" con intenciones adivinatorias de los vuelos de las aves. Existían rituales de todo tipo, tanto dirigidos al estado como a los individuos, extremadamente minuciosos y formales, al punto tal que son tomados como ciencia.

El panteón de dioses etrusco está íntimamente ligado a la influencia mitológica griega, de ahí que se adore a homólogos griegos, aunque formen una tríada, similar a la Cretomicénica. La más importante fue: Tinia (Zeus), Uni (Hera) y Menrfa (Atenea), que se veneraban en templos tripartitos. También existía la creencia en la existencia de demonios maléficos, al modo asirio.

Los etruscos creían en la vida de ultratumba, de ahí las manifestaciones de gran importancia en los lugares de enterramiento.

Es importante destacar que lo sagrado intervino ininterrumpidamente en sus vidas y su presencia agobiaba sus espíritus y corazones, aunque un modo de paliar o atenuar esto fue una moral que resultaba "licenciosa" a los griegos y romanos. Es casi con seguridad que de los etruscos tomaron los romanos la noción de "circo" ya no para representaciones teatrales sino para luchas entre gladiadores: en efecto, entre los etruscos estas luchas solían formar parte de sacrificios fúnebres a sujetos de la élite, o una "diversión" realizada con los prisioneros de guerra.

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La gripe porcina: el salvataje financiero

por MAURO
martes, 09 de junio del 2009 a las 19:07

El montaje mediático terrorista. Corporaciones agropecuarias, bancos, gobiernos, organismos internacionales y medios de comunicación. Todos en el negocio de la epidemia.

Con la irrupción de la epidemia de fiebre porcina en México, la sociedad global, pero en forma especial sus sectores empobrecidos y dependientes, pasó a ser víctima de un múltiple ataque. Contra ella se dirigen no sólo la enfermedad y sus eventuales consecuencias devastadoras, sino también los intereses de los gigantes transnacionales de la explotación agropecuaria, la banca y los laboratorios, y sus socios funcionales, los consorcios mediáticos corporativizados. Por supuesto, en esa red también juegan un papel destacado muchos gobiernos y organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El jueves 30 de abril, un canal de la TV por cable de Argentina (C5N) difundió datos que volverían a mencionarse en las horas siguientes: la inmensa mayoría de los casos que a nivel global fueron identificados como afecciones de fiebre porcina no estarían confirmados como tales y el número de victimas fatales por ese mal -también a escala mundial- no habría superado los 12.

Los periodistas del programa fundaban sus afirmaciones en diversas fuentes internacionales y cruzaron miradas de asombro. Un funcionario del área salud de la provincia de Buenos Aires -la más poblada de este país- no confirmaba ni desmentía los datos. Luego esos mismos periodistas comentaron (y se preguntaron) entonces todo lo que se viene afirmando desde los medios de comunicación podría ser inexacto y por consiguiente carecer de credibilidad, cómo puede ser que suceda algo así.

Interesante reacción si no fuese que la respuesta y la responsabilidad justamente corresponden a quienes se asombran y lanzan la pregunta.

Es evidente que la conducta de ese canal argentino -y lo mismo podría decirse de todas la cadenas concentradas de la TV global- están abocadas, desde hace días, a una actitud de machaque constante, construyendo así a una suerte de escenario más destinado a la creación de terror que al establecimiento de un programa de comunicación orientado a la movilización social preventiva.

A principios de la semana pasada, altos funcionarios de la OMS, con impronta gestual de tragedia, desde sus poltronas anunciaban que la pandemia entraba en altera fase cinco de las seis previstas. Pese a ello, horas después, la Unión Europea (UE) informaba que no suspendía sus vuelos hacia México, medida que había sido adoptada como mayores o menores niveles de intensidad en varios países.

En forma casi simultánea, los medios de comunicación informaron que la gripe porcina no se llama gripe porcina sino influenza tipo A, una decisión que, más allá de las precisiones del lenguaje técnico científico, encierra interesantes connotaciones semánticas: se extirpan los sentidos que apuntan a la producción pecuaria de cerdos y quizá también aquellos que comenzaron a circular bajo la denominación gripe de América del Norte.

Después, sobre el último fin de semana, la OMS relativizó sus dichos anteriores. Reconoció que habían muerto 17 personas y que miles de casos aun no estaban confirmados como tales.

Interesante resulta subrayar lo que afirmó el 2 de mayo la revista electrónica Rebelion: la OMS declaró la pandemia en nivel cinco de un total de seis, pero sin embargo no se declara la verdadera pandemia que amenaza a los pobres del planeta:

Cada minuto muere un niño por SIDA

Cada 5 minutos muere un niño por falta de atención médica

Cada 8 segundos muere un niño por agua contaminada

Cada 3 segundos muere un niño por hambre y desnutrición

Cada segundo muere un bebé recién nacido por falta de atención médica; y de los sobrevivientes: dos millones de niños mueren por problemas neonatales, 1,6 millones por diarreas y 1,4 millones por neumonías, lo que significa que cada año 11 millones de jóvenes mueren antes de la pubertad

Cada minuto muere una mujer embarazada por falta de atención médica; y cada año 530 mil mujeres embarazadas mueren por desnutrición.

Cada año hay 133 millones de nuevos nacimientos en el mundo, de los cuales 14 millones son nacimientos prematuros, 4 millones con malformaciones congénitas y 13 millones mueren por falta de incubadora.

100 millones de niños son explotados en la prostitución infantil

El 32 por ciento de las niñas menores de 15 años son embarazadas, de cuyos nacimientos el 55 por ciento surgen los futuros delincuentes de la sociedad

177 millones de niños sufren retraso en su crecimiento por desnutrición y 2 de cada 7 niños sufren retardo mental por desnutrición

El 80 por ciento de toda la sangre para las transfusiones que se comercializan en el planeta son vendidas por los pobres a 10 centavos de dólar el litro

Anualmente se realizan 200 mil trasplantes de riñón, 100 mil de corazón, 1 millón de corneas, 300 mil médulas, 5 mil hígados, 2 millones de piel y 100 mil de pulmones; cuyos órganos en un 90 % provienes de los países pobres, donde el imperio económico instala hospitales "gratuitos" para extraerlos de los pobres los órganos que demandan las clínicas privadas del planeta

 

El 70 por ciento de los órganos trasplantados a los niños ricos del mundo les fueron extraídos a los niños pobres que son secuestrados en Brasil, Nigeria y México

Es lícito entonces que los no expertos, es decir más del 99,9 por ciento de la población mundial, la misma que estaría expuesta al contagio de fiebre porcina, se pregunte...

¿Qué está sucediendo? Algunos colegas, como es el caso Mike Davis, pueden ayudarnos a encontrar respuestas. En el artículo La gripe porcina y el monstruoso poder de la gran industria pecuaria, publicado la semana pasada en SinPermiso (www.sinpermiso.info) dice que la gripe porcina mexicana, una quimera genética probablemente concebida en el cieno fecal de una gorrinera industrial, amenaza súbitamente con una fiebre al mundo entero. Los brotes en la América del Norte revelan una infección que está viajando ya a mayor velocidad de la que viajó con la última cepa pandémica oficial, la gripe de Hong Kong en 1968.

Davis es autor del libro El monstruo llama a nuestra puerta (Ediciones El Viejo Topo, Barcelona, 2006). En ese trabajo alertó sobre el peligro de una gripe aviar pandémica de alcance mundial. Ahora, en el artículo que estamos citando explica cómo la gran industria pecuaria globalizada sentó las bases para el brote de gripe porcina en México.

Desde las primeras muertes por H5N1 en 1997, en Hong Kong, la OMS, con el apoyo de la mayoría de administraciones nacionales de sanidad, ha promovido una estrategia centrada en la identificación y el aislamiento de una cepa pandémica en su radio local de brote, seguidos de una masiva administración de antivirales y -si disponibles- vacunas a la población.

Una legión de escépticos ha criticado ese enfoque de contrainsurgencia viral (...). Pero el mito de una intervención audaz, preventiva (y barata) contra la gripe aviar ha resultado valiosísimo para la causa de los países ricos que, como los Estados Unidos y el Reino Unido, prefieren invertir en sus propias líneas Maginot biológicas, antes que incrementar drásticamente la ayuda a los frentes epidémicos avanzados de ultramar. Tampoco ha tenido precio este mito para las grandes transnacionales farmacéuticas, enfrentadas en una guerra sin cuartel con las exigencias de los países en vía de desarrollo empeñados en exigir la producción pública de antivíricos genéricos clave como el Tamiflu patentado por Roche (...).

Tal vez no sea sorprendente que México carezca tanto de capacidad como de voluntad política para gestionar enfermedades avícolas y ganaderas, pero ocurre que la situación apenas es mejor al norte de la frontera (Estados Unidos) en donde la vigilancia se deshace en un desdichado mosaico de jurisdicciones estatales y las grandes empresas pecuarias se enfrentan a las regulaciones sanitarias con el mismo desprecio con que suelen tratar a los trabajadores y a los animales. (...).

Lo paradójico de esta gripe porcina es que, aun si totalmente inesperada, había sido ya pronosticada con gran precisión. Hace seis años, la revista Science consagró un artículo importante a poner en evidencia que, "tras años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de la América del Norte ha dado un salto evolutivo vertiginoso"(...).

Los investigadores entrevistados por Science (...) urgían a la creación de un sistema oficial de vigilancia para la gripe porcina: admonición, huelga decirlo, a la que prestó oídos sordos un Washington dispuesto entonces a tirar miles de millones de dólares por el sumidero de las fantasías bioterroristas.

¿Qué provocó tal aceleración en la evolución de la gripe porcina? Hace mucho que los virólogos están convencidos de que el sistema de agricultura intensiva de la China meridional es el principal vector de la mutación gripal: tanto de la "deriva" estacional como del episódico "intercambio" genómico. Pero la industrialización granempresarial de la producción pecuaria ha roto el monopolio natural de China en la evolución de la gripe. El sector pecuario se ha visto transformado en estas últimas décadas en algo que se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que pintan los libros de texto en la escuela (...). En 1965, por ejemplo, había en los EEUU 53 millones de cerdos repartidos entre más de un millón de granjas; hoy, 65 millones de cerdos se concentran en 65.000 instalaciones. Eso ha significado pasar de las anticuadas pocilgas a ciclópeos infiernos fecales en los que, entre estiércol y bajo un calor sofocante, prestos a intercambiar agentes patógenos a la velocidad del rayo, se hacinan decenas de millares de animales con más que debilitados sistemas inmunitarios (...).

El año pasado, una comisión convocada por el Pew Research Center publicó un informe sobre la "producción animal en granjas industriales", en donde se destacaba el agudo peligro de que "la continua circulación de virus (...) característica de enormes piaras, rebaños o hatos incremente las oportunidades de aparición de nuevos virus por episodios de mutación o de recombinación que podrían generar virus más eficientes en la transmisión entre humanos". La comisión alertó también de que el promiscuo uso de antibióticos en las factorías porcinas -más barato que en ambientes humanos- estaba propiciando el auge de infecciones estafílocóquicas resistentes, mientras que los vertidos residuales generaban brotes de escherichia coli y de pfiesteria (el protozoo que mató a mil millones de peces en los estuarios de Carolina y contagió a docenas de pescadores...).

Es el dinero, siempre el dinero Por su parte, y también la semana pasada, el diario La Jornada, de México, sostuvo que, en ese país, las grandes empresas avícolas y porcícolas han proliferado ampliamente en las aguas (sucias) del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un ejemplo es Granjas Carroll, en Veracruz, propiedad de Smithfield Foods, la mayor empresa de cría de cerdos y procesamiento de productos porcinos en el mundo, con filiales en Norteamérica, Europa y China. En su sede de Perote comenzó hace algunas semanas una virulenta epidemia de enfermedades respiratorias que afectó a 60 por ciento de la población de La Gloria, hecho informado por La Jornada en varias oportunidades, a partir de las denuncias de los habitantes del lugar. Desde hace años llevan una dura lucha contra la contaminación de la empresa y han sufrido incluso represión de las autoridades por sus denuncias. Granjas Carroll declaró que no está relacionada ni es el origen de la actual epidemia, alegando que la población tenía una gripe "común". Por las dudas, no hicieron análisis para saber exactamente de qué virus se trataba.

El artículo, escrito por Silvia Ribeiro, añade: ya en la epidemia, son también trasnacionales las que más lucran: las empresas biotecnológicas y farmacéuticas que monopolizan las vacunas y los antivirales. El gobierno anunció que tenía un millón de dosis de antígenos para atacar la nueva cepa de influenza porcina, pero nunca informó a qué costo.

Los únicos antivirales que aún tienen acción contra el nuevo virus están patentados en la mayor parte del mundo y son propiedad de dos grandes empresas farmacéuticas: zanamivir, con nombre comercial Relenza, comercializado por GlaxoSmithKline, y oseltamivir, cuya marca comercial es Tamiflu, patentado por Gilead Sciences, licenciado en forma exclusiva a Roche. Glaxo y Roche son la segunda y cuarta empresas farmacéuticas a escala mundial y, al igual que con el resto de sus fármacos, las epidemias son sus mejores oportunidades de negocio.

Con la gripe aviar, todas ellas obtuvieron cientos o miles de millones de dólares de ganancias. Con el anuncio de la nueva epidemia en México, las acciones de Gilead subieron 3 por ciento, las de Roche 4 y las de Glaxo 6 por ciento, y esto es sólo el comienzo.

Otra empresa que persigue este jugoso negocio es Baxter, que solicitó muestras del nuevo virus y anunció que podría tener la vacuna en 13 semanas. Baxter, otra farmacéutica global (en el lugar 22), tuvo un "accidente" en su fábrica en Austria en febrero de este año. Le envió un producto contra la gripe a Alemania, Eslovenia y la República Checa, contaminado con virus de gripe aviar. Según la empresa, "fueron errores humanos y problemas en el proceso", del cual no puede dar detalles, "porque tendría que revelar procesos patentados".

Alfredo Jalife-Rahme, también de La Jornada, escribió: llama poderosamente la atención la omnisciencia del Pentágono, el FMI y el Foro Económico Mundial de Davos sobre el esparcimiento de los virus. Hace 13 años se publicó un estudio Air Force 2025 en cuyo capítulo cinco se presenta un cronograma con una "historia plausible" donde en 2009 la influenza aniquilaría a 30 millones de personas (INFOWARS, 5/3/09).

El resucitado FMI, nuevo redentor del mundo (según la cumbre londinense del G-20), hace tres años estimulaba a la comunidad empresarial neoliberal a "desarrollar planes de emergencia" para lidiar con la pandemia de, en ese momento, fiebre aviar global (VOA, 13/3/06). Al parecer, la plutocracia neoliberal mexicana y sus ineptas autoridades sanitarias (Breitbart.com, 27/4/09), tan supeditadas a los lineamientos del FMI, no leyeron su aviso visionario.

La "misteriosa" (The Economist dixit) influenza mixta de triple cepa (porcina, aviar y humana), genéticamente originaria de EU y que extrañamente se brincó las trancas interespecies, obliga a plantear la hipótesis adicional de un "accidente" de laboratorio híbrido: militar y privado.

En forma no menos omnisciente, el Comité para Mejorar la Situación del Mundo", del Foro Económico Mundial de Davos, en sus reportes anuales sobre los "riesgos globales" (específicamente el de 2007, patrocinado por Citigroup, la aseguradora Swiss RE, la financiera Marsh & McLennan Companies y el Centro de Riesgo de la Escuela Wharton) correlaciona la simultaneidad de la crisis financiera global y la crónica de una pandemia anunciada con la "reacción violenta (backlash) contra la globalización", lo que "provocaría un incremento del militarismo y las tendencias autoritarias que reconfigurarían la geopolítica global". ¿De dónde nace tanto interés extra curricular de los banqueros y financieros neoliberales, es decir, la fauna más misántropa del planeta, por los "riesgos globales"?

¿Y los señores de la guerra? En tanto, el 29 de abril pasado un reporte de Telesur sostuvo que una investigación periodística hecha por la organización Pacífica, con sede en Estados Unidos, asegura que dentro de la difícil situación que vive el mundo por causa de la gripe porcina, existen manos que pudieran haberla usado como arma biológica o como negocio para beneficio de políticos de ese país.

Un informe del periodista de origen mexicano Fernando Velázquez, productor del programa radial Informe Pacífica, hace mención de un artículo de la investigadora norteamericana Lori Price, titulado "La gripe acaba con los memos de la tortura", donde asegura que la influenza porcina fue fabricada probablemente en laboratorios militares de Estados Unidos, y ha acabado con la noticia de los memos sobre la tortura ordenada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra prisioneros en Guantánamo, Abu Ghraib, y cárceles secretas.

Toma como referencia al periodista estadounidense Ralph Schoenman, productor del programa radial "Taking Aim" de Nueva York. Schoenman afirma que los laboratorios militarizados a lo largo de Estados Unidos han estado perfeccionando armas biológicas con los virus porcino, aviar, el asiático y otras enfermedades para las que no hay respuesta inmunológica.

Velázquez recuerda el libro "Matando la esperanza", donde el norteamericano William Bloom describe que en 1971 la central de inteligencia proveyó a exiliados cubanos con un virus que causa fiebre porcina africana. Seis semanas después, un brote de la enfermedad obligó al gobierno de ese país antillano a sacrificar a medio millón de puercos. Diez años después la población fue atacada por una epidemia de dengue transmitida por mosquitos, que se extendió por la isla enfermando a más de 300 mil personas y matando a 158 (de los que más de un centenar eran niños menores de 15 años).

Reporta también que documentos desclasificados en 1956 y 1958 revelan que el ejército estadounidense crió grandes cantidades de mosquitos en La Florida y en Georgia para ver si los insectos podían ser usados como armas diseminando enfermedades, y que en 1969 más de 500 estudiantes de 36 países se graduaron en cursos sobre guerra epidemiológica en la escuela de química del ejército en Fort McClellan en Alabama.

Al parecer los dividendos pararían directamente a manos de los laboratorios Gilead Sciences Inc. dirigidos por Donald Rumsfeld, ex secretario de Defensa de EE.UU., que tienen los derechos sobre el fármaco "Tamiflu", que se está vendiendo como remedio para la gripe y que ya hizo una recaudación billonaria con la gripe aviar.

Algo más sobre los medios. Dengue y soja La irresponsabilidad de las corporaciones mediáticas en situaciones de alertas sanitarios no tiene límites. En medio del estallido de la gripe porcina, un periodista del ya mencionado canal de cable C5N preguntó a un médico, con toda soltura: ¿acaso es peligroso comer jamón?

El entrevistado no pudo ocultar su azoramiento y demoró unos cuantos segundos en contestar que no. Cuando estaba a punto de pedir por favor que no se digan disparates, el ilustre comunicador, por supuesto, cambió de tema.

En la últimas semanas, los grandes medios habían dedicado su agenda en forma casi exclusiva al brote de dengue que se registra en este país - en medio de la confusión informativa que impera no se sabe con certeza el número exacto de personas afectadas; la cifra superaría los 20.000-, desplegando el mismo criterio editorial que el utilizado para referirse a la epidemia de gripe porcina. Sólo le daban descanso a la enfermedad del mosquito para poner en caja de resonancia cuanto hecho de crónica roja tuviese lugar y para criticar al gobierno nacional, por lo que hace o no hace, por lo que dice o no dice.

Una de las técnicas desinformativas más utilizadas por los medios corporativos argentinos es darle relevancia a voces sin representación y hasta absolutamente desconocidas hasta ese momento. Un ejemplo fue la repentina aparición de una ONG sin antecedentes, Médicos Sin Banderas. La preside un economista y trataron de instalarla primero en ocasión de la irrupción local del dengue y luego con motivo del caso gripe porcina.

En su edición del pasado fin de semana, el semanario Veintitrés dio cuenta de esa organización y de su principal portavoz, Ariel Umpierrez: tuvo un paso por Médicos en Catástrofe pero allí lo denunciaron por manejos irregulares de 250 mil dólares donados por la ONU; luego apareció vinculado al empresario y político de derecha Ramón Puerta y a los propios ex presidentes Carlos Menem y Eduardo Duhalde. En la actualidad figura entre los convocados por la opositora Coalición Cívica, que encabeza Elisa Carrió, famosa por sus apreciaciones apocalípticas, por reconocer que se comunica con la Virgen y por ser una ferviente crítica del actual gobierno, con posiciones que van desde la más ramplona derecha hasta una verdadera fiebre de delirios acusatorios.

Por supuesto, ninguno de los oligopolios de la palabra y la imagen le prestaron atención al tema sí resaltado el 26 de abril pasado por el diario argentino Página 12: Un trabajo reciente del ingeniero agrónomo Alberto Lapolla vincula la epidemia de dengue con la sojización. Desde hace años se advierte una invasión de mosquitos de las especies Aedes y Culex en lugares del país y épocas del año inhabituales, como la pampa húmeda mucho más allá del verano.

En 2008, la invasión se extendió hasta mayo, pese al descenso de la temperatura. Ya en 2007 y 2008 hubo casos de fiebre amarilla en Bolivia, Paraguay, Brasil y el Norte argentino, que entonces se adjudicaron a viajeros, porque es confortable pensar que el mal siempre viene de afuera. Con la epidemia de dengue de este año se hizo evidente que la invasión incluía al temible Aedes aegypti, vector de la fiebre amarilla y el dengue.

El estudio de Lapolla señala la equivalencia del mapa de la invasión mosquitera con el de la República Unida de la Soja, según la definición de la multinacional Syngenta: Bolivia, Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, donde el poroto transgénico de Monsanto se fumiga con el herbicida glifosato, y sus compañeros de ruta, 2-4-D, Atrazina, Endosulfán, Paraquat, Diquat y Clorpirifós.

Todos los venenos mencionados "matan peces y anfibios, sapos, ranas, escuerzos, etc., es decir los predadores naturales de los mosquitos, de los que se alimentan tanto en su estado larval como de adultos". Esto se comprueba en "la casi desaparición de la población de anfibios en la pradera pampeana y en sus cursos de agua principales, ríos, arroyos, lagunas y bosques en galería, así como el elevado número de peces que aparecen muertos o con deformaciones físicas y graves afectaciones en su capacidad reproductiva", como han informado reiterados estudios e investigaciones.

A esto debe sumarse la deforestación en las áreas boscosas y de monte del Noreste y el Noroeste, que destruyó su equilibrio ambiental, "liquidando el refugio y hábitat natural de otros predadores de los mosquitos, lo cual permite el aumento descontrolado de su población".

Hace dos semanas visitó la Argentina la periodista francesa Marie-Monique Robin para la presentación de su libro El mundo según Monsanto, recién traducido al castellano. La ministra de Salud Graciela Ocaña la invitó a conversar, pero no pudo asistir a la cita porque fue llamada desde la presidencia por la irrupción de la epidemia de dengue. En su lugar, la audiencia se realizó con el secretario de Determinantes de la Salud y Relaciones Sanitarias, Licenciado Alberto Hernández. "Fue muy simpático y amable, pero no tenía la menor idea del tema. Al punto que me preguntó por qué había tantas fumigaciones", fue el azorado comentario de la investigadora.

Interrogantes, dudas, sospechas y certezas. ¿Las victimas? Siempre son (somos) los mismos.

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Hititas

por MAURO
jueves, 30 de abril del 2009 a las 20:00
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Hititas

  Mapa del Imperio Hitita: en rojo oscuro, el territorio del reino hitita hacia 1560 a. C.; en rojo claro, su máxima extensión, antes de la Batalla de Qadesh.

Los hititas, también llamados hetitas o heteos, fueron una población de origen indoeuropeo que se instaló en la región central de la península de Anatolia entre los siglos XVIII y XII a. C., teniendo la ciudad de Hattusa como capital. Hablaban una lengua propia indoeuropea, usando jeroglíficos propios y en otras ocasiones escritura cuneiforme prestada de la asiria. Aglutinó a numerosas ciudades-estado de culturas muy distintas entre ellas y llegó a crear un influyente Imperio gracias a su superioridad militar y a su gran habilidad diplomática, constituyéndose así como la "tercera" potencia en Oriente Medio (junto con Babilonia y Egipto). Perfeccionaron el carro de combate ligero, empleándolo con gran éxito, y se les atribuye una de las primeras utilizaciones del hierro en Oriente Medio como objeto de lujo.

Arqueología de los hititas

A pesar de que hoy en día se conoce mucho sobre este pueblo, tras su desaparición los hititas cayeron en el más absoluto olvido hasta el siglo XIX. Es sorprendente que lo que llegó a constituir uno de los mayores Imperios de la Antigüedad, haya pasado totalmente inadvertido durante tantos siglos. Gracias a numerosas excavaciones, algunas tan importantes como el descubrimiento de lo que sería algo así como un "archivo nacional" de Hattusa, y muchas referencias de origen asirio y egipcio, se ha podido reconstruir su historia y a la vez llegar a descifrar la escritura.

 

El nombre de Hatti

No se sabe a ciencia cierta cómo se llamaban a sí mismos. El nombre de Hatti proviene de las crónicas asirias que lo identificaban como el "País de Hatti" (Chati), y por otra parte los egipcios les denominaban "Heta", que es la transcripción arbitraria del jeroglífico "Ht" (la escritura egipcia carecía de vocales).

Batalla de Kadesh

Por otra parte, los "Hatti" eran un pueblo que vivían en la misma región que los hititas, antes del primer imperio hitita, y cuya conquista por parte de los segundos provocó que los asirios y demás Estados vecinos siguieran usando el nombre de "Hatti" para denominar a los nuevos ocupantes, pasando a significar "La tierra de la ciudad de Hattusa"[1] .

El término proviene de las referencias bíblicas. Éste era llamado "Hittim", que Lutero traduciría al alemán como "Hethiter", los ingleses lo convirtieron en "Hittites", mientras que los franceses los denominaron primeramente "Héthéens" para acabar llamándoles del mismo modo que los ingleses, "Hittites". "Hititas" es el término general que se usa en español (también se ha usado el de "Heteos", pero es poco frecuente y está en desuso). Las referencias en la Biblia sobre los hititas las encontramos en Josué (3,10), Génesis (15,19-21), (23,3) Números (13,29) y Libro II de los Reyes (7,6).

En el libro 2 de Samuel, (11, 1-21), se hace referencia a Urías el hitita, combatiente de los ejércitos del Rey David, y esposo de Betsabé. Luego de tomar a ésta última como concubina, mientras Urías se encontraba en campaña bélica contra los amonitas, David, después de embarazar a Betsabé, lo mandó matar.

 

El descubrimiento de los hititas

En el año 1834 Charles Félix Tesier (1802-1871) descubre las ruinas de una antigua ciudad cerca de la aldea turca de Bogazköy (la que después sería identificada como su capital, Hattusa). En 1839, en su libro Description de l'Asie Mineure afirma que esas ruinas pertenecían a una civilización desconocida. En 1822, en Viajes por Siria y Tierra Santa, Johann Ludwig Burckhardt habla del encuentro de una lápida con jeroglíficos desconocidos, algo que pasó en su momento inadvertido. Pero en 1863, los norteamericanos Augustus Johnson y el director Jessup seguirían las huellas de Buckhardt en Hammath hasta encontrarla. Entre 1870-80 se investigan diversos restos por parte del misionero irlandés Willian Wright, que traslada algunas piedras a Estambul, y H. Skeene y George Smith, que descubren Carquemis, encuentran restos de la "escritura desconocida", la misma escritura que encontraría en el año 1879 Henry Sayce en Esmirna.

En 1880, Sayce afirma en una conferencia ante la "Society for Biblical Archaeology" que todos esos restos pertenecen a los hititas que menciona la Biblia. Cuatro años más tarde, William Wright aporta nuevas pruebas a la tesis de Sayce y publica un polémico y atrevido tratado: El gran Imperio de los Hititas, con el desciframiento de las inscripciones hititas por el profesor A.H. Sayce.

Hacia el año 1887 se descubre en Tell-el-Amarna numerosa documentación egipcia de la época de Amenhotep IV "el rey hereje", que incluye abundante correspondencia con las primeras alusiones directas a los hititas y a los Jebusitas. En 1888, Karl Humann y Felix von Luschan dirigen unas excavaciones en Sendjirli, y descubren una fortaleza hitita con numerosos bajorrelieves y toneladas de esculturas y vasijas de barro cocido. Entre 1891-92 William Flinders Petrie descubre tablillas en la misma "lengua desconocida", que se le llamaría primeramente "lengua Arzawa", debido a las alusiones que se hacían al territorio de Arzawa. En 1893 el francés E. Chante descubre en Bogazköy fragmentos de tablillas en la misma lengua.

Pero el mayor descubrimiento lo hace entre 1905-09 Hugo Winckler, en una expedición a Bogazköy, donde encuentra más de 10.000 tablillas de lo que parecía ser un "archivo nacional", entre las cuales se hallan textos bilingües, lo que permite descifrar numerosos documentos. Winckler afirma que esas ruinas pertenecen a la capital, la cual acaba denominando Hattusa. A partir de entonces, entre los años 1911-1952 la investigación se centra en descifrar la lengua hitita, cuyas mayores aportaciones las hace Johannes Friedrich que, en 1946, publica un Manual hitita y en 1952-54 un Diccionario de lengua hitita.

El punto culminante del descubrimiento de los hititas se produce durante las excavaciones dirigidas por Kurt Bittel en Bogazköy y las de Helmut Bossert en Karatepe, donde se encuentran nuevos textos bilingües que han ayudado a descifrar definitivamente la escritura hitita y la fijación de fechas.

 

Historia

El reino hitita abarcó desde el siglo XVIII hasta el XII a. C., pasando por etapas de gran poder y de relativa decadencia. La historia del reino hitita se divide en tres grandes periodos: el Reino Antiguo (1650-1500 a. C.) o primera expansión, el Reino Medio (1500-1430 a. C.), etapa de relativa decadencia, y el Reino Nuevo, donde alcanza su mayor poderío.

Dioses hititas

Los reyes hititas creían ser descendientes de Anitta, caudillo del siglo XIX aC en Asia Menor. Durante el siglo XVII a. C., el reino vive su primera gran expansión con Hattusil I, llegando a saquear en el siglo XVI a. C. Babilonia bajo Mursil I. Sin embargo, tras Mursil I hubo una serie de reyes poco documentados hasta que Telepinu intenta restaurar la gloria del imperio mediante la codificación de algunas leyes básicas. Sin embargo, tras Telepinu, el reino hitita, ahora en etapa media, cae de nuevo en manos de las intrigas dinásticas, sucediéndose, durante casi un siglo, reyes de los que se sabe muy poco, mientras el reino de Mitani aumentaba su poder.

Tudhalia I sentó las bases del reino nuevo, al restaurar parte de la gloria del reino antiguo. Su nieto Tudhalia II logró consolidar el poder hitita en Asia Menor, permitiendo a Shubiluliuma I realizar grandes conquistas y convertir a Mitani en vasallo. Estas grandes conquistas, sin embargo, enfrentaron durante el reinado de Muwatallis II a los hititas con los egipcios durante el reinado de Ramsés II en la Batalla de Kadesh, enfrentamiento del que los hititas salieron mejor parados, pero que permitió a Asiria recuperar su poder. Los siguientes reyes hititas intentaron oponerse a los asirios, hasta que Tudhalia IV fue derrotado en Nihriya. Sin embargo, Tudhalia IV compensó esta derrota llevando al imperio a su máxima extensión.

Shubiluliuma II, hijo de Tudhalia IV, se vio sorprendido por los ataques de los pueblos del mar, que no supo repeler, y que, junto a nuevas invasiones de los bárbaros kaska, hicieron desaparecer al imperio hitita de la historia.

 

Geografía

El corazón del imperio hitita - llamado comúnmente el país de Hatti - estaba situado en el recodo del río Kizil-Irmak (Marrasantiya en lengua hitita), donde se hallaba la capital Hattusa. Este núcleo limitaba al norte con las tribus kaskas, al sur con Kizzuwadna, al este con Mitani y al oeste con Arzawa. En el momento de máxima expansión hitita, Kizzuwadna, Arzawa y una parte importante del territorio kaska fueron incorporados al imperio, que incluía, además, una buena parte (o la totalidad) de Chipre y diversos territorios en Siria, donde el reino hitita limitaba al este con Asiria y al sur con Egipto.

Algunas de las principales ciudades hititas han sido localizadas, entre ellas Nesa y la capital Hattusa. Aún quedan ciudades por hallar, como, por ejemplo, Kussara, Nerik o Tarhuntassa. En Siria estaban especialmente las ciudades conquistadas al antiguo reino de Iamhan de Alepo, Karkemish y Kadesh.

 

Cultura

Es muy probable que a partir de grafismos, los hititas hubieran llegado a desarrollar su propia escritura basada principalmente en pictogramas, pero aunque se encuentran pictogramas en la zona hitita, aún no es dable relacionarlos directamente con la cultura hitita ni tampoco es posible de momento calificarlos como una escritura sistematizada. Lo que sí es corroborable es que los hititas adoptaron la escritura cuneiforme usada a partir de Sumeria en la Mesopotamia. Esta escritura les sirvió para su comercio internacional, aunque podía estar "dialectizada" acorde al idioma hitita, si bien al usarla en gran medida de un modo próximo al de los ideogramas resultaba inteligible para pueblos vecinos alófonos.

 

El arte hitita que ha llegado a nuestros días ha sido calificado desde el tiempo de los griegos clásicos como un "arte ciclópeo" debido a la magnitud de sus sillerías y a las dimensiones y relativa tosquedad de sus bajorrelieves y algunas pocas esculturas en bulto. Estas pocas esculturas en bulto parecen haber recibido alguna influencia egipcia, mientras que los bajorrelieves evidencian influjos mesopotámicos, aunque con un típico estilo hitita caracterizado por la ausencia de delicadezas formales -se nota un escaso detallismo-. Sin embargo, el arte hitita más típico se observa en los pocos elementos metálicos (especialmente de hierro) que han llegado hasta nuestros días. Aquí también se nota un arte "rudo" y basto, aunque muy sugestivo por cierta estilización y abstracción de índole religiosa, en la cual abundan símbolos bastante crípticos.

 

Lengua hitita

La lengua hitita, también llamada nesita, es la más importante de la extinguida rama anatolia de las lenguas indoeuropeas, siendo los otros miembros el luvita, el palaico, el lidio y el licio. Uno de los grandes logros de la arqueología y la lingüística es el haber descifrado esta lengua, que se considera la más antigua de entre todas las lenguas indoeuropeas documentadas. Precisamente, al ser la más antigua, resulta interesante por los elementos de los que carece y que se hallan presentes en lenguas documentadas posteriormente.

Una de sus características principales es el gran número de palabras no indoeuropeas que contiene, debido a la influencia de culturas de Oriente Próximo, como la hurrita o la cultura del pueblo de Hatti, siendo especialmente acusada esta influencia en los vocablos de origen religioso. Consta de la mayoría de los casos habituales en una lengua indoeuropea, dos géneros gramaticales (común y neutro) y dos números (singular y plural), así como diversas formas verbales.

Aunque parece que los hititas contaban con un sistema de pictogramas, pronto comenzaron a usar también el sistema cuneiforme.

 

Religión y mitología

 El gran templo (templo 1) de Hattusa

La religión hitita llegó a ser conocida como «la religión de los mil dioses». Contaba con numerosas divinidades propias y otras importadas de otras culturas (muy especialmente, de la cultura hurrita), entre las cuales destacaba Teshub, el dios del trueno y la lluvia, cuyo emblema era un hacha (algo semejante, aunque puede ser casual, se observa en la civilización minoica, con su labrix), y Arinna, la diosa del sol. Otros dioses importantes eran Aserdus (diosa de la fertilidad), su marido Elkunirsa (creador del universo) y Sausga (equivalente hitita de Istar).

El rey era tratado como un escogido de los dioses y se encargaba de los más importantes rituales religiosos. Si algo no iba bien en el país, se le podía culpar a él si había cometido el más mínimo error durante uno de esos rituales, e incluso los propios reyes participaban de esta creencia; así, por ejemplo, Mursil II atribuyó una gran peste que asoló el reino hitita a los asesinatos que llevaron a su padre al trono, y realizó numerosos actos para pedir perdón ante los dioses.

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Atila: el Huno

por MAURO
martes, 07 de abril del 2009 a las 20:55
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Atila

Atila (n. 406 - m. 453) fue el último y más poderoso caudillo de los hunos, tribu procedente probablemente de Asia, aunque sus orígenes exactos son desconocidos. Atila gobernó el mayor imperio europeo de su tiempo, desde el 434 hasta su muerte en 453. Conocido en Occidente como «El azote de Dios». Sus posesiones se extendían desde la Europa Central hasta el Mar Negro, y desde el río Danubio hasta el mar Báltico. Durante su reinado fue uno de los más acérrimos enemigos del Imperio Romano, que en esta etapa final del mismo estaba dividido en dos: El Imperio Oriental con capital en Constantinopla, hoy Estambul, y el Imperio Occidental, con capital en Roma y más tarde en Rávena. Invadió dos veces los Balcanes, estuvo a punto de tomar la ciudad de Roma y llegó a sitiar Constantinopla. Marchó a través de Francia hasta llegar incluso a Orleans, hasta que el general romano Aecio le obligó a retroceder en la batalla de los Campos Cataláunicos en el 451 (Châlons-en-Champagne). Logró hacer huir al emperador de Occidente Valentiniano III de su capital, Rávena, en el 452.

El imperio de los hunos murió con Atila. Los hunos fueron un pueblo nómada de cazadores y ganaderos. No solían usar la agricultura ni la industria en su organización social, y la escritura era rara vez usada para documentar su historia, por lo que desaparecieron sin dejar ninguna herencia destacada. Lo poco que se sabe de ellos se lo debemos en gran parte a sus mayores enemigos, los romanos. A pesar de todo, Atila se convirtió en una figura legendaria de la historia de Europa, y en gran parte de la Europa Occidental se le recuerda como el paradigma de la crueldad, la destrucción y la rapiña. Algunos historiadores, en cambio, lo han retratado como un rey grande y noble, y tres sagas escandinavas lo incluyen entre sus personajes principales.

Orígenes

Los hunos europeos parecen haber sido una rama occidental de los hsiung-nu o xiongnu, grupo proto-mongol o proto-túrquico de tribus nómadas del noreste de China y del Asia Central. Estos pueblos lograron superar militarmente a sus rivales (muchos de ellos de refinada cultura y civilización) por su predisposición para la guerra, su asombrosa movilidad, gracias a sus pequeños y veloces caballos y su extraordinaria habilidad con el arco, ver arco huno.

Atila nació en torno al año 406. En cuanto a su infancia, la suposición de que a temprana edad era ya un jefe capaz y un avezado guerrero es razonable, pero no existe forma de constatarla. Tras la muerte de su padre, Atila se encuentra con su tío y decide acompañarlo para aprender el arte de la guerra.

 

El trono compartido

El mundo del Mediterráneo sobre el 450 d. C.

Hacia el 432, los hunos se unificaron bajo el rey Rua o Rugila. En el 434 murió Rua, dejando a sus sobrinos Atila y Bleda, hijos de su hermano Mundzuk, al mando de todas las tribus hunas. En aquel momento los hunos se encontraban en plena negociación con los embajadores de Teodosio II acerca de la entrega de varias tribus renegadas que se habían refugiado en el seno del imperio de Oriente. Al año siguiente, Atila y Bleda tuvieron un encuentro con la legación imperial en Margus (actualmente Pozarevac) y, sentados todos en la grupa de los caballos a la manera huna, negociaron un tratado. Los romanos acordaron no sólo devolver las tribus fugitivas (que habían sido un auxilio más que bienvenido contra los vándalos), sino también duplicar el tributo anteriormente pagado por el imperio, de 350 libras romanas de oro (casi 115 kg), abrir los mercados a los comerciantes hunos y pagar un rescate de ocho sólidos por cada romano prisionero de los hunos. Éstos, satisfechos con el tratado, levantaron sus campamentos y partieron hacia el interior del continente, tal vez con el propósito de consolidar y fortalecer su imperio. Teodosio utilizó esta oportunidad para reforzar los muros de Constantinopla, construyendo las primeras murallas marítimas de la ciudad, y para levantar líneas defensivas en la frontera a lo largo del Danubio.

El imperio huno se extendía desde las estepas de Asia Central hasta la actual Alemania, y desde el Danubio hasta el Báltico

Los hunos permanecieron fuera de la vista de los romanos durante los siguientes cinco años. Durante este tiempo llevaron a cabo una invasión de Persia. Sin embargo, una contraofensiva persa en Armenia concluyó con la derrota de Atila y Bleda, quienes renunciaron a sus planes de conquista. En el 440 reaparecieron en las fronteras del imperio oriental, atacando a los mercaderes de la ribera norte del Danubio, a los que protegía el tratado vigente. Atila y Bleda amenazaron con la guerra abierta, sosteniendo que los romanos habían faltado a sus compromisos y que el obispo de Margus (cercana a la actual Belgrado) había cruzado el Danubio para saquear y profanar las tumbas reales hunas de la orilla norte del Danubio. Cruzaron entonces este río y arrasaron las ciudades y fuertes ilirios a lo largo de la ribera, entre ellas -según Prisco- Viminacium, que era una ciudad de los moesios en Iliria. Su avance comenzó en Margus, ya que cuando los romanos debatieron la posibilidad de entregar al obispo acusado de profanación, éste huyó en secreto a los bárbaros y les entregó la ciudad.

Teodosio había desguarnecido las defensas ribereñas como consecuencia de la conquista de Cartago por el vándalo Genserico en el 440 y la invasión de Armenia por el sasánida Yazdegerd II en el 441. Esto dejó a Atila y Bleda el camino abierto a través de Iliria y los Balcanes, que se apresuraron a invadir en el mismo 441. El ejército huno, habiendo saqueado Margus y Viminacium, tomó [[Sigindunum] (la moderna Belgrado) y Sirmium antes de detener las operaciones. Siguió entonces una tregua a lo largo del 442, momento que aprovechó Teodosio para traer sus tropas del Norte de África y disponer una gran emisión de moneda para financiar la guerra contra los hunos. Hechos estos preparativos, consideró que podía permitirse rechazar las exigencias de los reyes bárbaros.

La respuesta de Atila y Bleda fue reanudar la campaña (443). Golpeando a lo largo del Danubio, tomaron los centros militares de Ratiara y sitiaron con éxito Naissus (actual Nis) mediante el empleo de arietes y torres de asalto rodantes (sofisticaciones militares novedosas entre los hunos). Más tarde, presionando a lo largo del Nisava ocuparon Sérdica (Sofía), Filípolis (Plovdiv) y Arcadiópolis. Enfrentaron y destruyeron tropas romanas en las afueras de Constantinopla y sólo se detuvieron por la falta del adecuado material de asedio capaz de abrir brechas en las ciclópeas murallas de la ciudad. Teodosio admitió la derrota y envió al cortesano Anatolio para que negociara los términos de la paz, que fueron más rigurosos que en el anterior tratado: el emperador acordó entregar más de 6.000 libras romanas (unos 1.963 kg) de oro como indemnización por haber faltado a los términos del pacto; el tributo anual se triplicó, alcanzando la cantidad de 2.100 libras romanas (unos 687 kg) de oro; y el rescate por cada romano prisionero pasaba a ser de 12 sólidos.

Satisfechos durante un tiempo sus deseos, los reyes hunos se retiraron al interior de su imperio. De acuerdo con Jordanes (quien sigue a Prisco), en algún momento del periodo de calma que siguió a la retirada de los hunos desde Bizancio (probablemente en torno al 445), Bleda murió y Atila quedó como único rey. Existe abundante especulación histórica sobre si Atila asesinó a su hermano o si Bleda murió por otras causas. En todo caso, Atila era ahora el señor indiscutido de los hunos y nuevamente se volvió hacia el imperio oriental.

 

Rey único

Retrato anónimo de Atila (probablemente del siglo XIX). Aparece representado como un europeo, aunque sus rasgos debieron ser más bien de tipo mongol o centroasiático.

Tras la partida de los hunos, Constantinopla sufrió graves desastres, tanto naturales como causados por el hombre: sangrientos disturbios entre aficionados a las carreras de carros del Hipódromo; epidemias en el 445 y 446, la segunda a continuación de una hambruna; y toda una serie de terremotos que duró cuatro meses, derruyó buena parte de las murallas y mató a miles de personas, ocasionando una nueva epidemia. Este último golpe tuvo lugar en el 447, justo cuando Atila, habiendo consolidado su poder, partió de nuevo hacia el sur, entrando en el imperio a través de Moesia. El ejército romano, bajo el mando del magister militum godo Arnegisclo, le hizo frente en el río Vid y fue vencido aunque no sin antes ocasionar graves pérdidas al enemigo. Los hunos quedaron sin oposición y se dedicaron al pillaje a lo largo de los Balcanes, llegando incluso hasta las Termópilas. Constantinopla misma se salvó gracias a la intervención del prefecto Flavio Constantino, quien organizó brigadas ciudadanas para reconstruir las murallas dañadas por los sismos (y, en algunos lugares, para construir una nueva línea de fortificación delante de la antigua).

Ha llegado hasta nosotros un relato de la invasión:

La nación bárbara de los hunos, que habitaba en Tracia, llegó a ser tan grande que más de cien ciudades fueron conquistadas y Constantinopla llegó casi a estar en peligro y la mayoría de los hombres huyeron de ella (...) Y hubo tantos asesinatos y derramamientos de sangre que no se podía contar a los muertos. ¡Ay, que incluso ocuparon iglesias y monasterios y degollaron a monjes y doncellas en gran número!
Callínico, Vida de San Hipatio

Atila reclamó como condición para la paz que los romanos continuaran pagando un tributo en oro y que evacuaran una franja de tierra cuya anchura iba de las trescientas millas hacia el este desde Sigindunum hasta las cien millas al sur del Danubio. Las negociaciones continuaron entre romanos y hunos durante aproximadamente tres años. El historiador Prisco fue enviado como embajador al campamento de Atila en el 448. Los fragmentos de sus informes, conservados por Jordanes, nos ofrecen una gráfica descripción de Atila entre sus numerosas esposas, su bufón escita y su enano moro, impasible y sin joyas en medio del esplendor de sus cortesanos:

"La Fiesta de Atila", cuadro del pintor húngaro Mór Than. Se basa en el fragmento de Prisco, al que representa de blanco en la parte derecha, sosteniendo su libro de historia.

Se había preparado una lujosa comida, servida en vajilla de plata, para nosotros y nuestros bárbaros huéspedes, pero Atila no comió más que carne en un plato de madera. En todo lo demás se mostró también templado; su copa era de madera, mientras que al resto de nuestros huéspedes se les ofrecían cálices de oro y plata. Su vestido, igualmente, era muy simple, alardeando sólo de limpieza. La espada que llevaba al costado, los lazos de sus zapatos escitas y la brida de su caballo carecían de adornos, a diferencia de los otros escitas, que llevaban oro o gemas o cualquier otra cosa preciosa.

Durante estos tres años, de acuerdo con una leyenda recogida por Jordanes, Atila descubrió la "Espada de Marte":

Dice el historiador Prisco que fue descubierta en las siguientes circunstancias: Cierto pastor descubrió que un ternero de su rebaño cojeaba y no fue capaz de encontrar la causa de la herida. Siguió ansiosamente el rastro de la sangre y halló al cabo una espada con la que el animal se había herido mientras pastaba en la hierba. La recogió y la llevó directamente a Atila. Éste se deleitó con el regalo y, siendo ambicioso, pensó que se le había destinado a ser señor de todo el mundo y que por medio de la Espada de Marte tenía garantizada la supremacía en todas las guerras.
Jordanes, Origen y gestas de los godos" (XXXV)

Más tarde, el estudioso Juan Carlos Quito N. identificaría esta leyenda como perteneciente a un patrón de culto a la espada común entre los nómadas de las estepas de Asia Central.

 

Atila en Occidente

Ya en el 450 había proclamado Atila su intención de atacar al poderoso reino visigodo de Toulouse en alianza con el emperador Valentiniano III. Atila había estado anteriormente en buenas relaciones con el imperio occidental y con su gobernante de facto, Flavio Aecio. Aecio había pasado un breve exilio entre los hunos en el 433, y las tropas que Atila le había proporcionado contra los godos y los burgundios habían contribuido a conseguirle el título -más que nada honorífico- de "magister militum" en Occidente. Los regalos y los esfuerzos diplomáticos de Genserico, que se oponía y temía a los visigodos, pudieron influir también en los planes de Atila.

El camino de las fuerzas hunas en la invasión de la Galia, hasta la Batalla de los Campos Cataláunicos.

En cualquier caso, en la primavera del 450, la hermana de Valentiniano, Honoria, a la que contra su voluntad habían prometido con un senador, envió al rey huno una demanda de ayuda juntamente con su anillo. Aunque es probable que Honoria no tuviera intención de proponerle matrimonio, Atila escogió interpretar así su mensaje. Aceptó, pidiéndole como dote la mitad del imperio occidental. Cuando Valentiniano descubrió lo sucedido, sólo la influencia de su madre, Gala Placidia, consiguió que enviara a Honoria al exilio en vez de matarla. Escribió a Atila negando categóricamente la legitimidad de la supuesta oferta de matrimonio. Atila, sin dejarse convencer, envió una embajada a Rávena para proclamar la inocencia de Honoria y la legitimidad de su propuesta de esponsales, así como que él mismo se encargaría de venir a reclamar lo que era suyo por derecho.

Mientras tanto, Teodosio murió a consecuencia de una caída de caballo y su sucesor, Marciano, interrumpió el pago del tributo a finales del 450. Las sucesivas invasiones de los hunos y de otras tribus habían dejado los Balcanes con poco que saquear. El rey de los salios había muerto y la lucha sucesoria entre sus dos hijos condujo a un enfrentamiento entre Atila y Aecio. Atila apoyaba al hijo mayor, mientras que Aecio lo hacía al pequeño. Bury piensa que la intención de Atila al marchar hacia el oeste era la de extender su reino -ya para entonces el más poderoso del continente- hasta la Galia y las costas del Atlántico. Para cuando reunió a todos sus vasallos (gépidos, ostrogodos, rugianos, escirianos, hérulos, turingios, alanos, burgundios, etc.) e inició su marcha hacia el oeste, había ya enviado ofertas de alianza tanto a los visigodos como a los romanos.

En el 451 su llegada a Bélgica con un ejército que Jordanes cifra en 500.000 hombres puso pronto en claro cuáles eran sus verdaderas intenciones. El 7 de abril tomó Metz, obligando a Aecio a ponerse en movimiento para hacerle frente con tropas reclutadas entre los francos, burgundios y celtas. Una embajada de Avito y el constante avance de Atila hacia el oeste convencieron al rey visigodo, Teodorico I, de aliarse con los romanos. El ejército combinado de ambos llegó a Orleans por delante de Atila, cortando así su avance. Aecio persiguió a los hunos y les dio caza cerca de Châlons-en-Champagne, trabando la batalla de los Campos Cataláunicos, que terminó con la victoria de la alianza godo-romana, aunque Teodorico perdió la vida en el combate. Atila se replegó más allá de sus fronteras y sus aliados se desbandaron.

 

Invasión de Italia y muerte de Atila

Atila y sus hunos invadiendo Italia

Atila apareció de nuevo en el 452 para exigir su matrimonio con Honoria, invadiendo y saqueando Italia a su paso. Su ejército sometió a pillaje numerosas ciudades y arrasó Aquilea hasta sus cimientos. Valentiniano huyó de Rávena a Roma. Aecio permaneció en campaña, pero sin potencia militar suficiente para presentar batalla

Finalmente, Atila se detuvo en el Po, a donde acudió una embajada formada, entre otros, por el prefecto Trigecio, el cónsul Avieno y el papa León I. Tras el encuentro inició la retirada sin reclamar ya ni su matrimonio con Honoria ni los territorios que deseaba.

Se han ofrecido muchas explicaciones para este hecho. Puede que las epidemias y hambrunas que coincidieron con su invasión debilitaran su ejército, o que las tropas que Marciano envió allende el Danubio le forzaran a regresar, o quizá ambas cosas. Prisco cuenta que un temor supersticioso al destino de Alarico, que murió poco después del saqueo de Roma en el 410, hizo detenerse a los hunos. Próspero de Aquitania afirma que el papa León, ayudado por San Pedro y San Pablo, le convenció para que se retirara de la ciudad. Seguramente la indudable personalidad de San León Magno tuvo más que ver con la retirada de Atila que la entrega a éste de una gran cantidad de oro, como suponen algunos autores, dado que tenía ya al alcance de su mano la plena posesión de la fuente de la que ese oro manaba.

El encuentro de San León Magno y Atila, de Rafael, en el que se puede ver a San Pedro y San Pablo apoyando al papa desde lo alto en su encuentro con el rey huno.

Cualesquiera que fuesen sus razones, Atila dejó Italia y regresó a su palacio más allá del Danubio. Desde allí planeó atacar nuevamente Constantinopla y exigir el tributo que Marciano había dejado de pagar. Pero la muerte le sorprendió a comienzos del 453. El relato de Prisco dice que cierta noche, tras los festejos de celebración de su última boda (con una goda llamada Ildico), sufrió una grave hemorragia nasal que le ocasionó la muerte. Sus soldados, al descubrir su fallecimiento, le lloraron cortándose el pelo e hiriéndose con las espadas, pues -como señala Jordanes- "el más grande de todos los guerreros no había de ser llorado con lamentos de mujer ni con lágrimas, sino con sangre de hombres". Lo enterraron en un triple sarcófago -de oro, plata y hierro- junto con el botín de sus conquistas, y los que participaron en el funeral fueron ejecutados para mantener secreto el lugar de enterramiento. Tras su muerte, siguió viviendo como figura legendaria: los personajes de Etzel en el Cantar de los Nibelungos y de Atli en la Saga de los Volsungos y la Edda poética se inspiran vagamente en su figura.

Otra versión de su muerte es la que nos ofrece, ochenta años después del suceso, el cronista romano Conde Marcelino: "Atila, rey de los hunos y saqueador de las provincias de Europa, fue atravesado por la mano y la daga de su mujer". También la Saga de los Volsung y la Edda poética sostienen que el rey Atli (Atila) murió a manos de su mujer Gudrun, pero la mayoría de los estudiosos rechazan estos relatos como puras fantasías románticas y prefieren la versión dada por Prisco, contemporáneo de Atila. Siendo este el fin de los ocho años que duraron las invasiones de los hunos, los bárbaros que hicieron retroceder y extinguirse a Roma, el Imperio Romano de Occidente que lo único que quedaba prácticamente era Roma fue terminada y destruida por los vándalos, otro pueblo bárbaro.

Sus hijos Elac (al que había designado heredero), Dengizik y Ernak lucharon por la sucesión y, divididos, fueron vencidos y desperdigados el año siguiente en la batalla de Nedao por una coalición de pueblos diversos (ostrogodos, hérulos, gépidos, etc.). Su imperio no sobrevivió a Atila.

 

Apariencia, carácter y nombre

La principal fuente de información sobre Atila es Prisco, un historiador que viajó con Maximino en una embajada de Teodosio II en el 448. Describe el poblado construido por los nómadas hunos, y en el que se habían establecido, como del tamaño de una ciudad grande, con sólidos muros de madera. Al propio Atila lo retrata así:

Ilustración de Atila de Edda poética.

Corto de estatura, de ancho pecho y cabeza grande; sus ojos eran pequeños, su barba fina y salpicada de canas; y tenía la nariz chata y la tez morena, mostrando la evidencia de su origen".

La apariencia física de Atila debía ser, muy probablemente, la de alguien del Extremo Oriente o del tipo mongol, o quizá una mezcla de este tipo y del de los pueblos túrquicos de Asia Central. Seguramente mostraba rasgos del Oriente asiático, que los europeos no estaban acostumbrados a ver, y por eso lo describieron con frecuencia en términos poco elogiosos.

Atila es conocido en la historia y la tradición occidentales como el inflexible "Azote de Dios", y su nombre ha pasado a ser sinónimo de crueldad y barbarie. Algo de esto ha podido surgir de la fusión de sus rasgos, en la imaginación popular, con los de los posteriores señores esteparios de la guerra, como Gengis Kan y Tamerlán: todos ellos comparten la misma fama de crueles, inteligentes, sanguinarios y amantes de la batalla y el pillaje. La realidad sobre sus caracteres respectivos puede ser más compleja. Los hunos del tiempo de Atila se habían relacionado durante algún tiempo con la civilización romana, particularmente a través de los aliados germanos (foederati) de la frontera, de modo que cuando Teodosio envió su embajada del 448, Prisco pudo identificar como lenguas comunes en la horda el huno, el gótico y el latín. Cuenta también Prisco su encuentro con un romano occidental cautivo, que había asimilado tan completamente la forma de vida de los hunos que no tenía ningún deseo de volver a su país de origen. Y la descripción del historiador bizantino de la humildad y sencillez de Atila no ofrece dudas sobre la admiración que le causa. Asimismo, de los relatos del mismo Prisco se desprende con claridad que Atila no sólo hablaba perfectamente el latín, sino que sabía escribirlo; además hablaba griego y otros idiomas, por lo que muy probablemente se trató de un hombre de gran cultura para los cánones de la época.

Una ilustración de la reunión de Chronicon Pictum, c. 1360.

El contexto histórico de la vida de Atila tuvo gran trascendencia a la hora de configurar su posterior imagen pública: En los años de la decadencia del Imperio occidental, tanto sus conflictos con Aecio (conocido a menudo como "el último romano") como lo ajeno de su cultura contribuyeron a cubrirlo con la máscara de bárbaro feroz y enemigo de la civilización con la que ha sido reflejado en un sinnúmero de películas y otras manifestaciones artísticas. Los poemas épicos germanos en los que aparece nos ofrecen un retrato más matizado: es tanto un aliado noble y generoso -el Etzel del Cantar de los Nibelungos- como cruel y rapaz -Atli, en la Saga de los Volsung y en la Edda poética-. Algunas historias nacionales, sin embargo, le retratan siempre bajo una luz favorable. En Hungría y Turquía los nombres de Atila y su última mujer, Ildico, siguen siendo populares actualmente. De forma parecida, el escritor húngaro Géza Gárdonyi, en su novela A láthatatlan ember (publicada en español con el título de El esclavo de Atila), ofrece una imagen positiva del rey huno, describiéndolo como un jefe sabio y querido.

Se ha calificado a Atila como un "bárbaro" sin darse cuenta de que los romanos llamaban así a cualquier pueblo que no fuera romano o romanizado, sin importar su grado de cultura ni su estado de civilización. Hay que tener en cuenta, a la hora de formarse una idea correcta del personaje, que los relatos que nos han llegado son todos de la pluma de sus enemigos, por lo que es imprescindible un adecuado expurgo de los mismos.

Aparte de esto, no es improbable que el jefe de una nación guerrera (un jefe inteligente) sopesara la ventaja propagandística de ser considerado por sus enemigos el "Azote de Dios", y que debido a ello fomentara esa imagen entre ellos.

El nombre de Atila podría significar "Padrecito", del gótico "atta" (padre) con el sufijo diminutivo "-la", ya que sabemos que muchos godos sirvieron en sus ejércitos. Podría ser también una forma pre-turca, de origen altaico (compárese con Atatürk y con Alma-Ata, la actual Almaty). Es muy posible que provenga de "atta" (padre) y de "il" (tierra, país), con el sentido de "tierra paterna" o "madre patria". Atil era asimismo el nombre altaico del actual Volga, río que tal vez dio su nombre a Atila.

 

La herencia de Atila

Los hunos están intentando en la actualidad lograr su reconocimiento como minoría étnica en Hungría. Más de 100.000 hunos descendientes del Azote de Dios podrían vivir hoy entre Hungría y sus países vecinos. A pesar de su gran fama, poco se sabe del fin de este pueblo que atravesó 10.000 km hasta llegar desde Mongolia a Hungría. La hipótesis más razonable parece ser que la desintegración del imperio de los hunos a la muerte de Atila y las enfermedades europeas (para un pueblo de la estepa asiática con un sistema inmunológico muy diferente) dividieron y diezmaron a la población, que se fue mezclando por diferentes regiones, principalmente en Hungría y Rumanía. No parece muy lógico, que tras 100 años de asentamiento en Europa, ese pueblo desapareciera por completo, o volviera a rehacer el camino a la actual Mongolia.

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Cholultecas

por MAURO
martes, 07 de abril del 2009 a las 19:33

Nombre del grupo étnico

CULTURA CHOLULTECA o CHOLOLLÁN

Localización

Centro del estado de Puebla

Número de habitantes

 

Lengua

Mixteca, Chochopacla y Nahua

Tipo de vestimenta

Ropa de Manta y Huaraches

Características físicas (clima, hidrografía, relieve, flora y
fauna)

EL CLIMA
El clima en general es templado y la lluvia se presenta en verano.

HIDROGRAFIA:
El agua de los ríos es utilizada para regar las zonas agrícolas, las más importantes son: Atoyac, Molinos, Tipexco y Atotolinotan también hay manantiales como: Ahuehuete y Atlimeyalco de los que se extrae agua potable para consumo de la población.

FLORA:
Su flora es diversa ya que cuenta con plantas de muchos tipos como: fríjol, maíz, calabaza, amaranto, se siembran también rosas, orquídeas, gladeolas y crisantemos como podemos darnos cuenta la región es apropiada para la agricultura.

FAUNA:
La gente se dedica a la cría de ganado como el vacuno, caprino, porcino, lanar, equino y bovino, varios tipos de aves, también se encuentran criadero de carpa y trucha arco iris.

Servicios públicos (luz, agua, escuelas, hospitales, etcétera)

SERVICIOS PUBLICOS:
Los servicios públicos con los cuenta la región son los siguientes:
cuenta con drenaje, la mayoría de las casas cuenta con luz eléctrica y escuelas desde el nivel preescolar hasta universidades siendo la más importante la de las AMÉRICAS (UDLA),TECNOLÓGICO DE MONTERREY, también hay líneas telefónicas hospitales públicos y privados.
La región es atravesada por la carretera Federal Panamericana que la comunica con otros estados.

Características económicas
(productos)

Agricultura

La agricultura apareció antes de los 3500 a 2000 a.C. y se extendió por Aljojuca, Totimehuacan, Cholula e Izúcar. La irrigación agrícola surge entre el 900 y el 200 a.C. Se cultivaba maíz, fríjol, calabaza, chile, y algodón huautli (alegría). La región de Tepexi de Alcatlán y parte de Chiautla fueron señoríos mixtecos. Otro grupo, los olmeca-xicalancas y nahuas, se ubicaron en la parte central del territorio de Puebla y asimilaron la cultura tolteca que floreció en Cholula; en el norte, se asentaron los totonacos, los mazatecos y los otomíes, desarrollando la cultura del Tajín. En el siglo XV la Gran Alianza de Guerra sometió a todas las poblaciones: la parte central y sur la controló México-Tenochtitlán, y la norte Texcoco, dominio que duró hasta la llegada de los conquistadores hispanos.

Características políticas(gobernantes, seguridad, representantes ante el gobierno)

Los sumos sacerdotes Aquiach y Tlaquiach, gobernaron en sus inicios a la ciudad, gobernando en forma compartida con 6 consultores o asesores que eran:

? El Teopixque: sumo sacerdote encargado de mantener en constante fervor el culto gentilicio, que vestía ropas en negro con un corte talar.

? El Teopixhazique: era el agorero encargado del oráculo divino; este personaje es descrito con una faja distintiva cuajada de jeroglíficos que se ponía sobre los hombros y por pectoral un sol de oro.

? El Maculteotlaloque: expedía las leyes y decretos para el gobierno de la nación.

? El Teopixcatlatolanque: administraba la justicia y en su atuendo figuraba el melitztlequihuac, que era una piedra esculpida, la cual colgaba de una vara.

El Teopixtlalanque: gran conocedor de astronomía cuyo distintivo era el Metzteocuitlatl o luna de plata.

? El Teopixcapatique: que profesaba la medicina usaba el huipilquemetl que era una especie de túnica negra con dobladillos rojos en las mangas.

En ocasiones solemnes de sínodo se ceñían la frente con una cinta de oro a guisa de diadema y calzaban cacles del preciado metal. Su vestimenta como podemos ver tenía que ver con su importancia y puesto otorgado, sin contar lo anteriormente mencionado en el párrafo anterior.

Se dice que en la gran ciudad existían nueve edificios públicos:
Tlaxiltenango.- En este edificio era donde se administra justicia, el cual se ubicaba poco antes de llegar a la actual Capilla Real.
Tlaxelolque.- Era el edificio donde se encontraba la seguridad publica y se hallaba en donde esta actualmente la Parroquia.
Chialinco.- Sitio donde las personas esperaban el turno de las resoluciones dadas.
Tlatolanque.- Palacio en el que habitaban los jueces situado en el lugar del Templo de San Francisco.
Ticpatitla.- La casa de la salud donde eran repartidas las medicinas y estaba junto al Tlatolanque por el lado norte.
Telpilolla.- Servia como un penal, se encontraba en la ahora plaza de la constitución y a los delincuentes se castigaban de dos modos:
>> Amarrando al culpable con el pecho unido a la piedra, le daban azotes y luego lo ponían en libertad.
>> Amarrar al delincuente con espalda hacia la piedra, permaneciendo en esta postura el numero de días que lo condenaban.
El Ixtenenetitla.- Fabrica que producía armas y objetos de ixtle y de obsidiana, esta se encontraba en el extremo oriental de la actual calle Olid.
Xihxihtla.- Biblioteca en la que se conservaban anuarios, estudios científicos, resoluciones jurídicas, notas cronológicas y fechas importantes escritas en jeroglíficos.
El palacio de Xayacatzin.- En este habitaba el procurador general y el cual sirvió de alojamiento a Hernán Cortes cuando entro a Cholula y de escenario en la sangrienta matanza. Cada uno desempeñaba una función de suma importancia ya que de ella dependía el orden de la ciudad.

Gobierno teocrático

Como el gobierno de los cholultecas fue teocrático, el sacerdocio ocupo prominente lugar en la administración pública. Ejercía el poder principal dos sacerdotes de máxima investidura, eran ellos Aquiach y Tlaquiach; el primero usaba por divisa una águila "Cuauhtli", como símbolo de dominio sobre las aves y animales; y el segundo, un tigre "Ocelotl", por emblema, que significaba el mando de los hombres.

Este poder era compartido por seis consultores o asesores, que eran el Teopixque sumo sacerdote, encargado de mantener en constante fervor el culto gentilicio; su vestidura era negra de corte talar. El Teopixhazique, que era el agorero encargado del oráculo divino; lo describen con una faja distintiva cuajada de jeroglíficos, que se ponía sobre los hombros, y por pectoral un sol de oro. El Maculteotlatoque que expedía las leyes y decretos para el gobierno de la nación; el Teopixcatlatolanque que administraba justicia; en su atuendo figuraba el Melitzlequihuac, que era una piedra preciosamente esculpida, la cual colgada de una vara. El Teopixtlalanque, gran conocedor de astronomía, cuyo distintivo era el Metzteocuitlatl o luna de plata y el Teopixcapatique que profesaba la medicina, usaba el Huipilquemetl, especie de túnica negra con dobladillos rojos en las mangas. En ocasiones solemnes de sínodo, si les es dadle tal que nombre a sus reuniones, se ceñían la frente con una cinta de oro a guisa de diadema, y calzaban cactles del preciado metal.

Sacerdocio

Los sacerdotes, según la historia, eran escogidos de la clase noble y no plebeya, procedían de un barrio distinguido que llamaban Tlanquiznahuac; los que profesaban entregaban su fortuna a Quétzalcoatl, y los teópix (sacerdotes) de alta investidura, no salían del templo, excepto los casados a quienes se les permitía dormir en sus casas; pero, al siguiente día, al sonar los caracoles que servían de trompetas, o las calabazas largas (acocotes) con que también llamaba a los fieles, tenían que acudir al teocalli, para orar e incensar a su dios Quétzalcoatl, para implorar su protección, agua para sus siembras, salud para sus habitantes, éxito en su comercio y paz y sosiego en la república. Comían en el templo lo que de sus casas les llevaban, y cada veinte días lo hacían todos juntos en el templo.

Usaban por hábito una capa negra; los recién entrados debían llevarla por cuatro años; después de este tiempo, les daban otra del mismo color con cenefa colorada, que llevaban el mismo tiempo de cuatro años; después, les daban otra labrada de negro y rojo. Concluido el tiempo, les proporcionaban de nuevo las capas negras, con las que pasaban el resto de su vida; pero había una honrosa distinción para los más antiguos de la Orden, que andaban vestidos de colorado, y les era dable usar el cintillo o diadema de oro.

"Si los grandes sacerdotes de la más alta investidura, que se denominaban Aquiach y Tlaquiach morían, sucedían los dos más antiguos con las mismas insignias: El águila y El tigre, con atribuciones religiosas, judiciales, militares y administrativas, teocráticas en toda la extensión de la palabra".

"Los sacerdotes encendían anualmente el fuego nuevo, pero como señal de que el mundo no se acabaría, sino como muestra de que ese es el principio de la vida, que cada año renace como renacen las plantas y las hojas de los árboles".

Topiltzin o sacrificador

En cuanto al sacrificio humano que practicaron los cholultecas, como consecuencia del retorno de Huemac a la región idólatra. El padre Clavijero habla de los seis sacerdotes que asistían al victimado. El sacrificador o Topiltzin era hereditario en su empleo, y en cada caso usaba el nombre de la cruel divinidad que aceptaba, impasible, corazones de víctimas en holocausto. Vestía traje de algodón rojo floreado; el la cabeza ostentaba adornos; y en las orejas y labio superior agujerados, pendientes de oro y piedras preciosas. Tenía cinco auxiliares que vestían de blanco e iban con adornos y bien trajeados de finos géneros de algodón. Ellos conducían a la víctima hasta el adoratorio, donde la colocaban de espalda sobre la piedra de sacrificio sujetándolo por las cuatro extremidades, y con la cabeza mantenida cual si fuese a un yugo.

En esta supina y forzada posición el topiltzin hundía el agudo pedernal en el pecho, arrancaba el corazón y lo ofrecía sangrante en holocausto a su bárbara deidad. Con la sangre que goteaba humedecía los labios sedientos del dios, y las cornisas del templo. El cuerpo decapitado y sin el corazón se echaba a rodar por las escaleras de piedra, y en la plataforma era recogido por el soldado que lo había apresado.

Conocimientos empíricos (herbolaria)

HERBOLARIA

Medicina: El reino vegetal constituyó el fundamento de su ciencia médica, aunque también atribuía propiedades curativas para algunas piedras y animales.

Las plantas medicinales empleadas por los aztecas fueron bastantes numerosas como la muestra la obra del doctor Francisco Hernández, médico enviado por Felipe II, quien lo envió a la nueva España a estudiar la flora medicinal en su obra "Historia de la Nueva España" consiguió Hernández unas 1500 plantas descritas botánicas.

Con aceites y resinas hacían los curanderos ungüentos y emplastados, y con hierbas, raíces, hojas y cortezas elaboraban cataplasmas, infusiones, pócimas, purgantes, polvos etc. Utilizaban también el zumo de las plantas para preparar gotas. Ejercían el curanderismo hombres y mujeres, y estos conocimientos eran transmitidos de padres a hijos.

Artesanías

Cerámica

Durante el horizonte Posclásico su prestigio de ciudad sagrada va acompañado con el de su cerámica policroma, existe en Cholula cerámica monocroma de uso doméstico, pero es la de uso ceremonial la que distingue al sitio predominando platos, copas y cajetes. La cerámica policroma se destaca por su decoración, ya que como su nombre lo indica, tienen diversos colores que decoran a esta, aplicándoles una capa de pintura blanca bajo el resto de los colores, que hace resaltar al resto, pero debido a que esta capa se aplicaba después de la cocción de la cerámica, los colores llegan a desprenderse.

Entre su decoración encontramos motivos geométricos, naturales y simbólicos, con esto encontramos que una pequeña vasija puede estar decorada con plumas en los bordes, hasta una mariposa en el interior de esta; en ocasiones pueden o podían estar decoradas con motivos derivados de fragmentos de códices como el Borgia y el Laúd.

Su cerámica puede ser comparada con la Mixteca por sus vivos colores y diversas tonalidades.

A principios del posclásico, Cholula se ha sacudido por fin de la influencia Teotihuacan, ya que difería en las costumbres funerarias de Teotihuacan. La mayoría de esta se asocia con un templo o edificio, es por ello que la cerámica ha sido encontrada bajo pisos sellados, escombros y/o pozos, y en a mediados del posclásico medio, recibe la influencia de los pueblos como:
· 1. -Culhuacan.
· 2. -Coyotlatelco.
· 3.-Mazapa (con tradiciones Toltecas).

Es por ello que la cerámica cholulteca además de colorida es muy variada debido a la influencia recibida por otros pueblos. Durante esta etapa se caracteriza por la combinación bicroma de: negro - rojo amarillento y rojo - café claro. Cuando tenían motivos zoomorfos estos se hacían a manera de pastillaje.

ARTESANIAS

Cerámica.- En la cerámica los cholultecas fueron verdaderos maestros, donde las vasijas eran de barro, con formas muy variadas y hermosamente decoradas: hacían platos, copas e incensarios. La cerámica utilizada en objetos de uso diario era tosca de barro gris y amarillo y decorado con rojo, en los objetos de carácter suntuario el barro era muy fino de paredes delgadas, pulidas y brillantes, ostentando multitud de colores.

Cholula fue famosa por su cerámica policroma, de hermosos colores, representando escenas de la vida religiosa y motivos geométricas.

También destacaron por su filigrana de oro y plata, y por la maestría con que trabajaron la roca y el jade.

Mito y/o leyendas

  "...En la época del diluvio moraban sobre la tierra los gigantes, muchos perecieron sumergidos en las aguas, algunos quedaron convertidos en peces y sólo siete hermanos sobrevivieron en las grutas de la montaña de Tlaloc. Xelhua uno de los gigantes, fue al sitio que después se llamó Cholollan y con grandes adobes fabricados en Tlamanalco y conducidas de mano en mano en una fila de hombres que era igual de larga que la distancia entre ambos pueblos, comenzó a construir la pirámide en memoria de la montaña en que fue salvado. Tonacatecutli irritado y padre de todos los dioses, lanzó el fuego celeste, pues la construcción amenazaba con llegar a las nubes y con una gran piedra en forma de sapo mató a muchos constructores dispersándose el resto y de ahí no paso adelante la construcción; sin embargo el monte artificial subsiste todavía atestiguando el gran poder de Xelhua el gigante.

El llamado mural de los Bebedores de pulque, pertenece también a la fase Cholula II, dentro de un edificio casi destruido de 70 metros de largo, con frente al oriente y 2 metros de altura sobre el piso original del patio de los altares al que delimita por ese lado, formado por dos cuerpos escalonados cuyo frente se encuentra totalmente pintado con una representación de lo que parece ser una ceremonia en la que los personajes se encuentran posiblemente bebiendo pulque.

Este mural de aproximadamente 56 metros de largo con una altura original de 2.5 metros y que posee unos cien individuos sentados en una banca sentados en dos grupos de dos en dos con gran naturalidad y libertad, vestidos con una faja en la cintura, con grandes tocadas, máscaras, orejeras y collares, cuelga de la banca un tapiz con diversos dibujos que se repiten abajo de cada grupo los colores brillantes, predominando el color rojo de fondo; el ocre, destinado a los cuerpos de los personajes y el azul para las fajas, orejeras y ornamentos del tapiz.

Otros datos interesantes

COSTUMBRES

Los cholultecas eran más mercaderes que guerreros, usaban los soldados flechas, macanas, hondas y se cubrían con morriones, de los cuales había de oro y plata. Tenían armaduras de tejidos de algodón, que también usaba el pueblo en sus trajes; sus sandalias eran de ixtle de maguey, pero los nobles se vestían lujosamente, pues una de las artes más celebradas era la fabricación de telas de algodón, entretejidas de vistosas plumas de aves hermosas y pelo de conejo y de liebre.

Por lo que respecta a las ceremonias, eran las mismas que los aztecas acostumbraban, así en los matrimonios como en los entierros, en estos últimos a los cadáveres los sepultaban sentados. Sus vestiduras civiles tampoco eran diferentes: la manta, "Tlimatli", cuadrada y anudada sobre el hombro derecho; el maxtli, los cactli o zapatos eran los mismos; en las mujeres, el huipile y la enagua; la diferencia de trajes eran solamente para los sacerdotes de Quetzalcoatl.

"tuvieron los cholultecas continúas guerras con los de Huejotzingo, Tlaxcala, Tepeaca, y México; en sus guerras hacían uso de la espada de obsidiana y Cahuitl madera; de flechas y arcos, y como armas defensivas, la coraza de algodón, llamada Ichcahuepilli, y el escudo Chimalli de carrizos forrados algunas veces de pieles, más para adorno que para defensa."

Eran también grandes mercaderes, pues recorrían toda la Nueva España, llevando preciosas mantas, orfebrería de oro y plata; en cerámica, preciosidades con el distintivo de su greca. Gabriel de Rojas, Corregidor de Cholula en 1581, al hacer una relación de la ciudad a la Corona de España, dice que los cholultecas eran admirables en le arte de la cerámica, porque hacían delicada y fina loza de barro colorado, negro y blanco. A los oficiales de alfarería les llamaban Tultecatl. Las mujeres podían conceptuarce como grandes hilanderas y tejedoras de mantas preciosas.

García de Rojas, en su relación, ensalza a los alfareros, lapidarios y plateros que tenía Cholula, y dice que los indios llamaban a esta ciudad: Tullan-Cholollan-Tlachihualteprtl. Otros, confirman lo que expresa el Corregidor García de Rojas, manifiestan: "Que la principal industria de Cholula era la cerámica y su productiva riqueza, el comercio que tenía con el Imperio Mexicano".

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Los Derechos Sin Humanos

por MAURO
domingo, 05 de abril del 2009 a las 19:12

 

Últimamente se ha comenzado ha hablar mucho sobre los derechos humanos, muchos criticándolos y otros haciendo hincapié en su necesidad. Pocas veces los medios informativos, si es que así se los puede llamar, toman este tema, pero tras la frase pronunciada por la conductora de televisión Susana Giménez promoviendo la pena de muerte, mayor fuerza de represión o más mano dura, conllevó a que este tema, por un lapso de tiempo, se haya puesto en debate, tanto en los medios como en la sociedad.

 

Algunas posturas defienden la postura de la bedet, reclamando mayor fuerza de represión, como la gendarmería o el ejército, o en muchos casos el retorno de los gobiernos militares. Pretenden imponer la pena de muerte con el justificativo de que disminuirá la delincuencia y habrá más control social, disminución del consumo de drogas, mayor respeto por las instituciones, etc.

 

Pero al parecer se olvidan lo ocurrido durante las últimas dictaduras militares en toda Latinoamérica y si no se olvidan es porque fueron cómplices o protegidos de estas dictaduras opresivas que mataban por el solo el hecho de defender sus derechos. Para refrescar un poco sus memorias, tan sólo en la Argentina, 30000 personas desaparecieron, miles de profesionales, periodistas, actores, médicos, estudiantes y personas que defendieron sus derechos tuvieron que exiliarse en otros países para salvar su propia vida, otros se quedaron ha defender sus ideologías y sus derechos y perecieron por el sólo hecho de pensar por y para todos.

 

Yo soy un gran crítico de este sistema actual en el que vivimos pero sería uno de los tantos que perecería si existiera un sistema dictatorial. Si volvieran las dictaduras no disminuiría la delincuencia, sino que aumentarían las muertes de personas inocentes por ser consideradas subversivas, tal vez otro mundial arreglado u otra guerra sin sentido y sin noción apaciguará a las masas oprimidas pero cuantos más morirían si se los considerará que sus actos nos son los correctos para la perfección de los grupos militares. Si nos pusiésemos a pensar todos los jóvenes morirían en la actualidad, todas la villa miserias desaparecerían pero muriendo todos sus integrantes, la deuda externa aumentaría más gradualmente, la desigualdad se acrecentará y cada vez estaremos más cerca de ser un ganado que va hacia su muerte sin problemas.

 

Susana reclama, como muchos, mayores presencias de represión, como gendarmería, pero razonemos con un ejemplo sencillo, si aumenta el número de policías cada vez mas corrupción y delincuencia existirá, si una persona tiene un amigo policía y comete un crimen es seguro que no será enjuiciado o encarcelado por la ayuda que le brindará su amigo, seamos sinceros a quien no lo a salvado de cualquier problema por más pequeño que sea un amigo policía. Si el número de agentes crece la corrupción y la delincuencia va a crecer. Desde mi perspectiva, la respuesta al problema de la inseguridad no consiste en minar las calles de policías, ya que si se hiciese esto la delincuencia aumentaría muy gradualmente.

Otro gran motivo es el de que en un mundo en donde miles de persona se encuentran en extrema pobreza y a la vez desempleados, no pueden adquirir los productos que la mayoría desea poseer se encuentran en un aprieto tal que muchas veces los llevan a situaciones que en otros cincurtancias no recurrirían. Y no hablemos de las miles de personas que no logran nisiquiera satisfacer sus necesidades más básicas.

 

Lo que habría que preguntarse es ¿por qué hemos llegado a este punto? ¿por qué las personas se ven obligadas a recurrir a ciertos actos, como el delito? ¿qué es lo que los impulsa o influye a realizar estos actos? ¿qué se hace para reinsertarlos al sistema o para contenerlos para que no lleguen a tal punto?. Tal vez no todos los casos sean los mismos y las influencias tampoco ya que vivimos en un mundo multicausal y multicultural pero en la mayor cantidad de casos tienen el mismo origen o es muy similar pero tienen el mismo efecto. Convivimos en una sociedad donde lo que importa es el presente y las salidas fáciles. En Mendoza asesinan a un taxista e inmediatamente realizan paros pidiendo respuestas y soluciones, meten a la cárcel a un joven que sin pruebas tarde o temprano va volver a salir por la falta de pruebas y los taxistas se conforman pero sin darse cuenta tienen un arma de doble filo en donde se tapó un problema pero sin resolverlo desde su raíz; los taxistas conformes no razonan que en realidad no solucionaron absolutamente nada. No necesitamos seguir tapando baches, necesitamos un asfalto nuevo, en donde se reinserte a todos y se cumplan los ideales que se prometieron y no se cumplieron desde la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad.

 

No se puede exigir que jóvenes que pasan horas  bombardeados por los medios de comunicación en donde lo único que se fomenta es el sexo y el consumo se conformen sin nada. En esta sociedad de consumo, se fomenta el tener y poseer. Si no tienes determinado objeto no puedes pertenecer a un grupo o eres discriminado por no poseerlo. Por ejemplo, si la moda impone que se debe usar pantalones de un coste de $300 lo más seguro es que muchos lo adquiriran y los que no tendrán que verse en un dilema tal, que conlleva a la discriminación y a la sectorización de los jóvenes, las opciones con que cuenta el adolescente son: mantenerse en el grupo sin poder adquirir ese producto y sufrir la discriminación, o recurrir a otros amigos perdiendo a otros, o salir a robar para adquirir ese objeto que el le asigna demasiado valor y al ver que no lo puede adquirir ese pantalón debe delinquir para verse incluido en su grupo. Pongo el ejemplo de un pantalón por tan solo poner uno pero si quisiesemos nombraría miles. La globalización y la economía de mercado han llevado a este impulso excesivo por el consumismo. Tal vez no todos los casos se deben a estos ejemplos pero si en su gran parte. ¿Y cuál es la raiz de este problema? la respuesta es sencilla pero a la vez difícil de comprender, un sistema que protege a los que tienen más y destruye todas las posibilidades de crecimiento a los que tienen menos, un sistema neoliberal que explota y sectoriza a una sociedad pero a la vez la une en un solo sentido: el consumo. El hambre un problema grave de la humanidad, no tendría que ser analizado aisladamente o naturalizarla es una de las principales cuestiones de preocupación del mundo. Si analizamos los problemas aisladamente no comprenderemos o hallaremos el origen de este. Es sencillo decir que el problema radica en los que tienen menos pero son los que más tienen los que más roban (roban los sueños de las personas, sus expectativas, su posibilidad de educarse, etc.).

 

No necesitamos un grupo de personas que lo único que sabe hacer es asesinar y reprimir a las personas que lo único que buscan es su bienestar y el de los que lo  rodean. Persona torturadoras, preparadas para matar, bestias insaciables de sangre que manejan armas de destrucción en un infierno terrenal. Son personas con corazones de hierro. Son máquinas de guerras que mutilan al que no se adecua al sistema. Seres irracionales, que no respetan la vida y el pensamiento diferente. Torturados en su preparación para aprender a torturar. Profesionales del tormento más cruel e inhumano.

 

El mundo ya ha sufrido demasiado y, principalmente, los que menos tienen o los que ya no tienen nada más que su vida. No permitamos que un grupo de títeres armados nos vengan a imponer su pobre cultura. Que esperamos si lo único que nos queda por perder son las cadenas de la opresión que hemos vivido desde el comienzo de la humanidad y hoy multiplicada en un sistema neoliberal. Digamos siembre no a la opresión y luchemos por nuestros derechos. Los derechos humanos son el único escudo que nos queda en un sistema opresor como el actual o como el dictatorial. Si abolimos estos ya no quedarán humanos para que puedan disfrutar su supuesto orden que pretenden imponer y sus supuestos derechos. ¿CUÁNTAS VIDAS MÁS DEBEMOS PERDER? ¿EL PRÓXIMO SERÁS TU?. ¿LOS DERECHOS HUMANOS SE CONVERTIRAN EN LOS DERECHOS SIN HUMANOS?

 

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Sobre el blog

HISTORIA, ANTIGUEDAD, ACTUALIDAD Y MITOLOGÍA

La historia es la ciencia que nos lleva al pasado para comprender nuestro presente y prevenir el futuro. Mientras más conozcamos nuestro pasado mejor preparados para enfrentar el futuro.
La vida esta llena de enigmas y el resolverlos no es sencillo pero la historia contribuye a fomentar la búsqueda de la verdad.

Si bien mitología e historia no son la misma cosa, muchos de los conceptos, criaturas y hechos pertenecientes a la mitología tienen un fundamento histórico. Es innegable que algunos de los mitos tenían como único fin servir de divertimento; en cambio, otros se utilizaban para explicar fenómenos que la gente no llegaba a entender. Para los antiguos griegos, la entrada de un volcán en erupción no era debida a una presión acumulada bajo la corteza terrestre, sino al enojo de los dioses del Olimpo.

En los tiempos cuando reinaba la mitología, la historia de los dioses era como un espejo de la historia de la humanidad: algunos dioses eran crueles, avariciosos y malvados. Eran dioses que inspiraban verdadero temor. Sin embargo, otros eran dioses protectores, generosos y dignos de confianza que prodigaban generosidad a sus súbditos. Por otra parte, la naturaleza de algunos dioses era menos predecible, una volátil combinación de fuerzas opuestas. Los dioses de esta edad no eran infalibles: tenían sus puntos fuertes y débiles al igual que los mortales que los veneraban. Y como todos los hombres y todas las civilizaciones, estos dioses nacían y morían. Pero su leyenda perdura. A pesar de que surgieron muchas contradicciones e incoherencias a lo largo de su evolución, las leyendas acerca de estos dioses todavía abren una ventana al pasado a la que merece la pena asomarse.

Mi misiòn es tratar de que las personas conozcan su pasado y, a la vez, se den cuenta de las injusticias que dìa a dìa vivimos .  Es incrieble el dominio que ejercen sobre nosotros, pero darnos cuenta no es una tarea fácil por este motivo trataré que no son percibibles pero que demuestren el mundo actual sin sombras.

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